lunes, 15 de mayo de 2017

MOONJUNE RECORDS II: Luna de Junio: Décimo aniversario del rayo que no cesa. 2011

 ..: MOONJUNE RECORDS II: Luna de Junio: Décimo aniversario del rayo que no cesa. Por Enrique Farelo



Desde el ya lejano 2001 Leonardo Pavkovic ha seguido alimentando la luz de su personal luna, aquella que Robert Wyatt incluyó en el disco Third de la mítica banda británica Soft Machine. Su filosofía no sólo no ha cambiado desde sus comienzos, sino que se ha intensificado, potenciado y enriquecido de la mano de grupos clásicos del sello y de otros nuevos de igual creatividad. Y eso que le caracteriza, le ha caracterizado y me atrevo a decir que le caracterizará es la combinación de estilos como el jazz, el rock progresivo- Canterbury , el avant-garde o la fusión de todo lo anterior.



De todos los artistas del sello parece prioritario comenzar hablando del que es el buque insignia, es decir Soft Machine Legacy. Nacido al amparo de su grupo nodriza (Soft Machine) ha sufrido diferentes cambios de formación a lo largo de su carrera debidos fundamentalmente al fallecimiento de algunos de sus miembros.

En el año 2006 se publicó el primer trabajo en estudio titulado como el grupo y que contaba con la participación de Elton Dean (muerto el 8 de febrero del año 2006) y Hugh Hopper (muerto el 7 de junio de 2009); un año antes, en 2005, había aparecido el disco Live In Zaandam con la misma formación. También en directo en formato doble apareció el CD Live At The New Morning (2006, INAK 9706) apenas unos meses antes del trabajo en estudio y con igual formación.



Los cambios comenzarían con el álbum Steam publicado en el 2007 pero grabado a finales de 2006. En dicho trabajo es el saxofonista Theo Travis quien sustituye al desaparecido Elton Dean. Con Live Adventures , grabado en directo en 2009 y publicado en 2010, el grupo se regenera con otro ex-Soft Machine, el bajista Roy Babbington. Atrás quedó la historia de Soft Machine y de otros intentos de reflotar el grupo como el caso de Soft Heap y su primer disco homónimo que contó con Elton Dean y Hugh Hopper, lo mismo que en su segunda obra Rogue Elements (As Soft Head) ambos de 1978. En el año 1995 con A Veritable Centaur el grupo ya solo conserva a Elton Dean. La aparición de Al Dente en 2008 (aunque grabado en 1978) sí contó con los dos Soft Machine Legacy.
  


Un solo disco vería la luz del grupo Soft Mountain ( Soft Mountain , 2007) con Elton Dean, Hugh Hopper y un par de músicos japoneses (Yoshida Tatsuya y Hoppy Kamiyama). Y un solo disco igualmente, Soft Works y su obra Abracadabra (2003), con el acompañamiento del actual Legacy y ex-Soft Machine John Marshall en la batería y el guitarrista Allan Holdsworth, que también formó parte de Soft Machine en una época más rockera.
  


Tras esta breve historia comenzaremos hablando de Live Adventures , el último proyecto de Soft Machine Legacy. El nuevo trabajo fue grabado en directo el 22 de octubre de 2009 en Austria (“The Nodder”, “Song of Aeolus”, “Facelift” y “The Last Day”) y el día 23 en Alemania (“Has Riff II”, “Grapehound”, “In The Back Room”, “The Relegation of Pluto/Transit” y “Gesolreut”). El comienzo es misterioso y etéreo con la pieza “Has Riff II”. Improvisación donde destacan la flauta y la guitarra de Theo Travis y John Etheridge en un claro ejercicio de rock progresivo.
  


Se rompe la quietud en “Grapehound” a favor del guitarreo de John Etheridge y el saxo tenor de Theo Travis que aquí cambia en relación a la versión original con Elton Dean en el saxo alto. Imposible de obviar el tema de M. Ratledge, “Gesolreut” del álbum Six de Soft Machine con John Etheridge en plan estelar con su guitarra distorsionada y el acompañamiento de Theo Travis en el saxo tenor. Con la composición de Theo Travis “The Last Day” finaliza el disco. Sonidos ambient ricos en matices y bellísima flauta a la que acompaña con acierto la sección rítmica. Antes no podía faltar el recuerdo a Hugh Hopper y la afamada composición “Facelift”. Variaciones e improvisación a partes iguales.
  


Otro de los grupos emergentes de mayor calidad es Marbin y su primer trabajo Breaking the Cycle (2011). Coliderado por Danny Markovitch y Dani Rabin , saxofonista y guitarrista respectivamente, se entiende de dónde procede el nombre de la banda. El cuarteto se completa con dos ex -miembros del Pat Metheny Group como son Paul Wertico en la batería y percusión y Steve Rodby en el bajo. El disco comienza como un auténtico tiro con la composición “Loopy”, de clara influencia del primer Pat Metheny Group. Tema impactante y poderoso como pocos. Una delicia para todo aficionado a la fusión. En "Bar Stomp", tema corto pero intenso, el blues rezuma con sutileza. En "Outdoor Revolution" la guitarra acústica da pie a un bello pasaje de saxo soprano a cargo de Danny Markovitch.

Difícil olvidar el tema "Burning Match", de los más bellos y sugerentes del disco con un destacado papel de Dani Rabin a la guitarra y sobre todo Danny Markovitch con el saxo soprano. En definitiva, otro grupo muy recomendable que combina la fuerza rítmica y la melodía evocadora.

  


De Doubt  y su primer trabajo ( Never Pet A Burning Dog ) ya dimos suficiente cuenta al reseñarlo en su momento, no obstante comentaré que es un trío muy recomendable formado por el guitarrista Michel Delville (The Wrong Object, Alex Maguire Sextet), el teclista Alex Maguire (Hatfield And The North, Pip Pyle's Bash) y el baterista Tony Bianco (Dave Liebman, Elton Dean, Paul Dunmall).

   


Manifest deNsity es el álbum de debut de Moraine. Liderado por el guitarrista Dennis Rea lleva su música por caminos sinuosos, dinámicos e incluso enigmáticos, y cuyas influencias bien podríamos decir que abarcan a King Crimson, la Mahavishnu Orchestra, Terje Rypdal o John Abercrombie entre otros. El grupo en este disco contó con Ruth Davidson en el violonchelo, Alicia Allen en el violín, Kevin Millard en el bajo, Jay Jaskot en la batería y el propio Dennis Rea en la guitarra.
  


Moraine acaba de publicar su segundo trabajo que lleva por título Metamorphic Rock: Live At NEARfest . Alicia DeJoie al violín eléctrico, James DeJoie a los saxos, flauta y efectos, kevin Millard al bajo, Stephen Cavit a la batería y Dennis Rea en la guitarra componen la formación e instrumentación con algunos cambios sustanciales con respecto a Manifest deNsity.
  


El grupo progresivo estadounidense Iron Kim Style graba el disco Iron Kim Style en el año 2010 y cuenta entre sus filas con miembros de la banda Moraine como el guitarrista Dennis Rea y el baterista Jay Jaskot. El grupo se completa con el trompetista Bill Jones, el también guitarrista Thaddadeus Brophy y el bajista Ryan Berg. La música del grupo se mueve por la influencia de Miles Davis en su periodo eléctrico y por tanto más alejado de la que Dennis Rea y Jay Jaskot hicieran con Moraine. Esta influencia está claramente definida en el tema que abre el disco, "Mean Streets Of Pyongyang". En todo caso y por lo que se puede entrever por lo dicho anteriormente, jazz-rock de altura, si bien es cierto que contiene temas de corte más jazzístico como "Po' Breef" o la deliciosa balada "Adrift". Esta última pieza podría haber formado parte de la banda sonora de la película Blade Runner .
  

 En cuando a solistas Copernicus vuelve con el disco Cipher And Decipher . El teclista, poeta y vocalista nos presenta un nuevo ejercicio de experimentación sonora y yo diría que esotérica. Obra conceptual y cósmico-existencialista que se baña en la espontaneidad y en el lamento de la voz del propio Copernicus. La intensidad y la tensión están siempre presentes desde el prisma de la música progresiva y, aunque parezca sorprendente, la voz rasgada y doliente recuerda a Jim Morrison, también cantante y poeta del grupo mítico The Doors; e incluso yendo un poco más allá a Tom Waits.
  


Otro de los solistas es el caso especialmente significativo de Boris Savoldelli. Multivocalista italiano –permítaseme la expresión– nos regala los oídos con un disco creativo y original. Cantado en italiano e inglés la obra se fundamenta en la instrumentación vocal complementada con la participación del trompetista Paolo Fresu en el perturbador “Concrete Clima” y en el excelso “Kerouac In New York City” donde la trompeta hace las veces de saxo soprano. En “Biocosmopolitan” cuenta igualmente con colaboración de Jimmy Haslip, conocido fundamentalmente por ser miembro del grupo The Yellowyackets y cuya actuación, no por breve, es realmente destacada y muy sugerente. En “Biocosmo” tanto en la versión en inglés como en italiano cuenta con el añadido del piano que el  propio Boris Savoldelli toca en una suave y delicada balada. En disco cuenta además con un bonus video clip y una excelente presentación y grabación.
  


El penúltimo solista del que hablaré será Beppe Crovella. Teclista de cuyo disco What's Rattlin' On The Moon? A Personal Vision Of The Music Of Mike Ratledge se sirve para homenajear a Mike Ratledge, que a la vez que él era teclista, pero del grupo Soft Machine. La obra está fragmentada en 3 partes: “Rattlin' All The Time”, “Before The Moon” y “After the Moon”. La primera está compuesta por los  temas que van del 1 al 10 y son composiciones de Mike Ratledge, el resto son de Beppe Crovella. En esta particular visión de la música de Mike Ratledge no podían faltar standars como “All White”, “As If”, “Out-Bloody-Rageous” o “Esther's Nose Job” por nombrar algunos de los más conocidos. El trabajo es realmente recomendable y no sólo para los incondicionales de Soft Machine.

                              

Para finalizar los solistas hablaremos de  Barry Cleveland, guitarrista progresivo de reminiscencias al guitarrista que lo fuera del grupo Gong, Steve Hillage, a King Crimson de los años 90 o incluso a Pink Floyd. Su grabación Hologramatron de 2010 cuenta con 3 bonus tracks remix . Especialmente destacados a mi modo de ver son las tres composiciones influenciadas por  Pink Floyd en cualquiera de sus diferentes etapas: “You'll Just Have To See It To Believe”, “Abandoned Mines” y la pieza corta “Dateless Oblivion & Divine Repose”.

Finalizaré este breve trabajo del sello de Leonardo Pavkovic con el grupo Slivovitz. Su música referenciada al jazz-rock y la fusión va desde el Canterbury al RIO (Henry Cow), pasando por Frank Zappa hasta el chamber rock (Curlew) no faltando las pinceladas étnicas tribales africanas o incluso el reggae .


 En cuanto a su disco Hubris es un trabajo de esfuerzo colectivo bien ensamblado con arreglos y composiciones elaboradas que no defraudan a quienes poseen el gusto por las músicas comprometidas o son aficionados al progresivo en sus diferentes vertientes. Compuesto por instrumentistas de calidad y solvencia probada cabe destacar al saxofonista  Pietro Santangelo, al guitarrista Marcello Giannini y al violinista Riccardo Villari, sobre todo por su solo en “Errore di Parallasse”. Hubris fue grabado entre el 2004 y el 2008 y aparecido en el 2009. Recientemente ha sido publicado su último CD que lleva por título Bani Ahead con algunos cambios en la formación. Stefano Costanzo ha sido sustituido por Salvatore Rainone en la batería y el trompetista Circo Riccardi entra en lugar de la vocalista Ludovica Manzo.



© 2011 Enrique Farelo
http://www.tomajazz.com/web/?p=5659
  
Más información sobre MoonJune Records en:

http://www.moonjune.com/
http://www.tomajazz.com/perfiles/moonjune/moonjune.htm
ttp://www.tomajazz.com/perfiles/moonjune/leonardo_pavkovic_entrevista.htm
Nuevas reseñas: Boris Savoldelli & Elliott Sharp, Protoplasmic ; Allan Holdsworth, Alan Pasqua, Jimmy Haslip & Chad Wackerman, Blues For Tony ; Geoff Leight & Yumi Hara, Upstream ; Tripod, Tripod ; Soft Works, Abracadabra ; Jason Smith with Gary Husband and Dave Carpenter, Tipping Point ; Arti & Mestieri, First Live in Japan ; Phil Miller's In Cahoots, Conspiracy Theories ; simakDialog, Demi Masa ; Alex Maguire Sextet, Brewed In Belgium ; Mahogany Frog, Do5 ; DouBt, Never Pet A Burning Dog ; Soft Machine, Drop ; Humi (Hugh Hopper & Yumi Hara Cawkwell), Dune ; D.F.A., 4 th . http://www.tomajazz.com/discos.
..:: GUILLERMO BAZZOLA: UNA CONVERSACIÓN LIBRE IMPROVISADA
    
  Por Sergio Cabanillas y la colaboración de Enrique Farelo

Coloquio con Guillermo Bazzola por Sergio Cabanillas y Enrique Farelo. 29 de Octubre de 2009, 17:00h., emisión en directo del programa Universos Paralelos, Onda Verde Madrid 107.9 FM.
    
                                                                  Guillermo Bazzola
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: Para empezar, una pregunta de sinceridad brutal y descarnada: ¿Qué clase de locura puede llevar a tres argentinos a montar en Madrid un trío de música de improvisación de alto riesgo, con la que está cayendo?

GUILLERMO BAZZOLA: Precisamente por la que está cayendo tenemos tiempo libre en algunas oportunidades [risas]. Por eso decidimos hacer un grupo para tocar lo que nos apetece, pero en realidad es la experiencia argentina [risas]. Cuando uno está en Argentina dice: “Bueno, ¿qué hago?¿tengo trabajo? Más o menos, no tengo demasiado, así que vamos a hacer lo que nos apetece” [risas].

SERGIO CABANILLAS: Ironías aparte, vosotros habéis tocado a lo largo de vuestras carreras muchas cosas y muy distintas. ¿De dónde surge la iniciativa de abordar un grupo tan abierto, tan rupturista?¿Y la elección de instrumentos?

GUILLERMO BAZZOLA: Bueno, la elección de instrumentos fue, más que nada, por la elección de personas. Éramos nosotros y tocábamos lo que tocábamos, no fue algo premeditado, queda entre nosotros. Marcelo [Peralta] y yo somos amigos desde hace muchísimos años, 27 al día de hoy, y nos reencontramos después de unos años de no vernos. Él vino aquí en el 96, yo en el 2001, fueron esos cinco años, pero la verdad es que el resto del tiempo, antes y después, estuvimos tocando juntos. A Marcelo le gusta el free y la improvisación abierta, y a mí también. Él lo había hecho más que yo en directo, y yo siempre lo había hecho de manera más privada, pero en mis discos, pese a la componente melódica, siempre había lugar para ello. En todos los discos que hice en Argentina hay temas que usan la improvisación libre; de modo que estábamos pensando hacer algo nosotros, y un buen día llegó Andrés [Litwin]. Yo lo conocí en una jam session, él vivía en Holanda y estaba de paso por aquí, tocamos y me gustó cómo tocaba. Intercambiamos teléfonos, y cuando se vino a vivir a Madrid, me llamó y me dijo si nos juntábamos a tocar. En esos días, él tenía unos conciertos con Marcelo y con Santiago Reyes, y a partir de reuniones decidimos montar el trío. Yo también le comenté a Marcelo, nos juntamos a dúo y grabamos unas cosas a finales de 2006, que fue cuando él llegó, y a partir de eso, al poco tiempo empezamos a tocar en algunos lugares como El Despertar, los Encuentros Portugalete en el Centro Cultural de Carril del Conde, en el Bogui… hicimos una serie de cosas y siempre nos gustó mucho tocar juntos, nos gustaba lo que iba saliendo y decidimos grabar. Así autoproducimos el engendro en cuestión.

ENRIQUE FARELO: Viendo las distintas fechas de grabación, ¿cuánto habéis invertido en total en el disco?

GUILLERMO BAZZOLA: Ahora no tengo muy presente cada fecha, pero más o menos a lo largo de dos meses fuimos haciendo algunas sesiones de grabación, más que nada, determinadas por el instrumento que tocara Marcelo. Yo tengo un pequeño estudio doméstico que usamos como sala de ensayo, y decidimos empezar a grabar el material que teníamos, por ejemplo, un día grabamos los temas con barítono, otro día los temas con alto, otro día con tenor… creo que fueron unas cuatro o cinco sesiones a lo largo de un par de meses. Decidimos hacerlo con mucha calma. Teniendo los medios a nuestra disposición tuvimos la tranquilidad de tomarnos tiempo, y después en el mismo estudio hice la mezcla, que también llevó muchas más horas que si lo hubiera hecho en otro estudio.
  
                                                            Gnu Trío - Gnu Trío (GNU 001, 2009)

ENRIQUE FARELO: De modo que hablamos de un trabajo artesanal y casero…

GUILLERMO BAZZOLA: Absolutamente. En Argentina trabajé de forma intermitente como técnico de grabación. Si bien todo esto de la grabación en ordenador era algo relativamente novedoso para mí, me fui metiendo en el tema y, aprovechando que el coste de los materiales ha bajado bastante, me compré algunos micrófonos y otros accesorios. La verdad es que ha sido el primer trabajo grande que he hecho con mi estudio.

ENRIQUE FARELO: Dado que el disco es autoproducido, no pertenece a ninguna discográfica.

GUILLERMO BAZZOLA: No, no pertenece a ningún sello. Nos pertenece a nosotros, por suerte. No tengo nada en contra del hecho de hacer cosas con discográficas, pero a veces ciertas experiencias pasadas hacen que uno sienta que no gana demasiado por hacerlo de esa manera. Si yo pensara: “Bueno, el acuerdo no es muy ventajoso, pero uno tiene prensa, distribución, conocimiento… te abre puertas para conciertos…”, pero cuando el destino de los discos producidos en sellos ajenos es que, en el mejor de los casos, te queden cajas con discos en casa… dijimos: “Bueno, lo hacemos nosotros”. Lo vamos a ir vendiendo como podamos, a través de nuestra página web, por email… la verdad es que lo vendemos a gente conocida, en conciertos… poco a poco el disco va saliendo.

SERGIO CABANILLAS: ¿No está en ninguna tienda virtual?

GUILLERMO BAZZOLA: No. Yo he vendido discos a Estados Unidos y otros países. Recibimos un correo de los interesados y damos las instrucciones de pago por PayPal, un sistema ampliamente utilizado. También en mano a amigos, alumnos y otras personas que han colaborado con nosotros. En realidad lo que se pide es una colaboración, tampoco es un disco que sea particularmente caro. Todo el mundo se queja de que los discos son muy caros porque salen a 18, 20 euros o más, y nosotros lo vendemos a 10, poco más que una copa, tampoco es mucho más. No hay gastos de envío si lo compran en un concierto. En realidad no es un dinero con el que nosotros planeamos enriquecernos, sino juntarlo para grabar el próximo disco.
  
GNU Trío
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: ¿Por qué el grupo se llama “ge” “ene” “u”?

GUILLERMO BAZZOLA: Algunos lo llaman “ge” “ene” “u”, pero, en realidad, la idea sería “Nu”, que ni siquiera es el animal llamado “ñu”[risas]. Yo lo sugerí porque “nu”, en terminología moderna es “nuevo” [referido al inglés new, de igual pronunciación]. Es una manera fresca de decirlo, igual que algunos escriben “for” con el número cuatro o “to” con el número dos. También hay un pequeño guiño a un disco de mis favoritos, de los que llevaré siempre conmigo, que es GNU High de Kenny Wheeler, que es una enorme obra de arte. Leí una vez una entrevista que le hicieron donde decía que GNU High era como un nuevo standard, un nuevo listón en cuanto a calidad. Para nosotros en un nuevo trío, una nueva experiencia, es una nueva música que estamos haciendo y que no tiene necesariamente que ver con algo que hayamos hecho antes… o sí lo tiene, es en sí música orgánica, porque realmente sale de un montón de influencias, de ir probando cosas y de no cortarse con hacer nada… yo uso loops, uso pedales y cosas que antes no tenía. En realidad es música sin fronteras…

SERGIO CABANILLAS: ¿…partiendo de una pequeña semilla escrita, o es improvisación totalmente libre?

GUILLERMO BAZZOLA: Bueno, hay distintas corrientes de opinión dentro del GNU Trío. El material lo fuimos haciendo a medida que íbamos tocando, es decir, los primeros días que tocamos usamos algunos temas que estaban por ahí, y a veces tocamos, aunque no están en el disco, “India” de Coltrane, “Alone Together” o algún tema de Monk, algún tema de Marcelo o mío que pudiera haber. Después fuimos creando material para esto. En sí, el leitmotiv del grupo es la libre improvisación y la libre asociación de ideas musicales, pero la composición, digamos, lo que está escrito, es un estructurador. Hemos hecho algunos conciertos en los cuales prácticamente no tocamos nada que estuviese escrito, sino que nos pusimos a improvisar y a generar cosas, pero para un disco está interesante la idea de tener material escrito, de algún modo, dialécticamente integrado, es decir, tenemos material y en base a eso improvisamos libremente, pero también en base a lo que nosotros hacemos espontáneamente creamos composiciones.

SERGIO CABANILLAS: Pero, al fin y al cabo, ha sido una forma de componer cooperativa y “en tiempo real”. ¿No es así?

GUILLERMO BAZZOLA: Sí, eso en algunos casos. Obviamente, cuando uno tiene temas como los del disco, lo que hace la composición es darle carácter a la improvisación. Aunque sea una improvisación abierta, puede ser disonante, suave, fuerte, piano… tiene distinto carácter. La idea con estos temas fue darle el carácter a la improvisación. A mí me parece interesante, pero esto es una opinión absolutamente personal, a mí me gusta mucho la improvisación libre, pero siempre he sentido particular interés por los buenos compositores del jazz… como el mismo Ornette [Coleman] que sí, inventó el free jazz, pero ha compuesto unos temas y unas melodías extraordinarias, o Julius Hemphill, mucho más reciente, o Andrew Hill, gente que ha experimentado con distintas formas de improvisación.

                                                                       Marcelo Peralta
                                  © Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: Cuando se habla de libre improvisación, parece referirse a un estilo en el que se crea partiendo de la nada, improvisando cada uno libremente, como decía Sergio, creando en tiempo real, mientras que vosotros partís de un tema escrito para improvisar. Creo que son cosas distintas, y merece la pena matizar.

SERGIO CABANILLAS: Efectivamente, eso concreta mi pregunta. ¿Hay una composición de partida, en realidad?

GUILLERMO BAZZOLA: En el disco, sí.

SERGIO CABANILLAS: Esa es mi duda, si vosotros habéis llevado temas para pulirlos con el trío y se improvisaba sobre ellos, o si realmente ha habido composiciones que han surgido espontáneamente en el ensayo.

GUILLERMO BAZZOLA: Es interesante la pregunta, y también para desarrollarla. Las primeras veces que nos vimos tuvimos distintas líneas de acción. Sugeríamos un standard e improvisábamos. O cualquiera de nosotros decía: “Tengo un tema”, lo tocábamos, y de tocarlo e ir probando cosas vimos lo que podía salir de ahí. La otra consistía en decir: “Bueno, pongámonos a improvisar”… y con ésta son tres líneas de acción distintas, empezaba uno de los tres con una idea y los otros se iban acoplando e iban generando una improvisación conjunta. Y en este sentido, no es demasiado distinta a una conversación, por ejemplo, entre nosotros tres. O bien hablamos sobre un tema rígido y no nos salimos de eso, que sería como tocar un standard, o bien cualquiera de nosotros dice: “¿Por qué no hablamos de esto? Acabo de leer un artículo en el diario”. Ninguno de los otros dos tiene idea de que estaba ese artículo, y empieza a comentar algo. La otra opción es decir: “¿De qué hablamos? No sé, empieza tú”, y empezamos a hablar. Uno sería el standard, otro sería la composición propia que sólo conoce el que la trae, y otro sería la conversación abierta. Siempre hay algún tema de conversación, más rígido o más laxo, pero siempre hay alguno.

SERGIO CABANILLAS: De modo que la última modalidad que comentas no ha generado en sí ningún tema, sino que se ha utilizado para desarrollar lo que se traía como base de trabajo.

GUILLERMO BAZZOLA: En el propio momento de hacerlo, no, pero siguiendo con el símil, digamos que, a la siguiente reunión en la que estuvimos los tres hablando de bueyes perdidos, por ejemplo, puede venir Enrique y decir: “…acerca de lo que estuvimos hablando el otro día, acabo de escribir esto…”. Esa sería su nueva composición basada en algo que improvisamos libremente.
  
Andrés Litwin
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: Así que del ensayo improvisado surgieron temas para el disco.

GUILLERMO BAZZOLA: Sí, pero quiero matizar una cosa más. Respecto a la improvisación, hace tiempo leí un libro de Paul Bley que se llama “Time Will Tell”, que es una larga entrevista a este gran personaje del jazz, y él se refiere a algo que es muy importante señalar: más allá de la improvisación, el arte que todos tratamos de cultivar es el de la composición musical. El hecho de improvisar, extraer ideas de la improvisación y desarrollarlas en tiempo real, responderlas e ir creando colectivamente una improvisación no es otra cosa que otra técnica de composición musical. Lo que estamos haciendo es componer música. Para que la música resultante sea sólida, consistente o inconsistente, tiene que tener más o menos las mismas reglas que una partitura escrita. Obviamente, una fuga a cuatro voces no puede ser improvisada, pero un efecto de fuga sí se puede improvisar. Y eso, en la improvisación, es un buen disparador.

ENRIQUE FARELO: Has hablado antes de un disco que para ti es la piedra angular de la música que te gusta –y que a mí también me gusta–, que es un disco de Kenny Wheeler que precisamente lleva el nombre del grupo en su título. ¿Existe una música que es objetivamente superior, por complejidad y por composición, a otras? ¿Existe esa objetividad dentro de la ética del arte?

GUILLERMO BAZZOLA: La verdad es que es difícil de argumentar en ese sentido. No sabría decirte qué es mejor o qué es peor. Yo tengo lo mejor y lo peor para mí, y lo que veo muchas veces es que hay ciertos sobreentendidos entre gente que, más o menos, domina el tema. Por ejemplo, hay cierta música que está hecha con una finalidad comercial más explícita que otras… lo que ocurre es que es muy difícil de demostrar, es como el crimen perfecto [risas].

ENRIQUE FARELO: Tú mismo has calificado como obra maestra un disco concreto, ¿cómo llegas a esa conclusión?

GUILLERMO BAZZOLA: Claro, probablemente yo largue esta opinión ante alguien con gustos parecidos a los míos, aunque no le parezca ésa exactamente la obra maestra, seguramente hablaremos de algo por el estilo porque estamos en el mismo círculo de afinidad. Yo creo que dentro de ciertos paradigmas y ciertas corrientes hay opiniones más o menos unánimes. Difícilmente podría discutir de lo mejor y de lo peor con alguien a quien le gusta, por ejemplo, el reggaeton, aunque tampoco me habilita para hablar mal de ello, porque tampoco lo conozco.

SERGIO CABANILLAS: Esa descripción de criterios es un discurso muy sesudo que tiene mucho que ver con el jazz y su entorno. Fuera de este redil el criterio puede ser si me gusta y me satisface o no, porque, al fin y al cabo, la música es para sentirla.

GUILLERMO BAZZOLA: Quizás ese discurso se dé entre especialistas o iniciados, me parece que es ahí donde se pueden tener ese tipo de conversaciones. Yo puedo discutir amablemente contigo si GNU High tiene mejores composiciones que tal otro disco de fulano, pero será de algo relativamente parecido. De todos modos, siempre me ha causado una cierta urticaria el hecho de leer comentarios acerca de que tal película es un bodrio horrible, o tal jugador de fútbol es malísimo. La música mala no existe para eso. Es el único caso en el cual todo es subjetivo.
  
Guillermo Bazzola
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: Sí, parece un tema tabú. De todas formas, yo creo que las apreciaciones sobre cualquier forma de arte son subjetivas y todo es opinable.

ENRIQUE FARELO: Lo que quiero decir es que hay cosas que no son arte y pueden sobreponerse porque hay gente que opina que son mejores que las que verdaderamente son artísticas. Yo no puedo discutir si el disco de Kenny Wheeler es mejor que Photo With… de Jan Garbarek, me resulta difícil de discernir y algo absurdo, pero creo que esos discos están por encima de otros que tienen objetivos puramente comerciales.

GUILLERMO BAZZOLA: En un punto –esto es conversación abierta– opino más bien al revés. Yo puedo argumentar más sólidamente por qué el disco de Kenny Wheeler me parece mejor que el de Garbarek –que además es un disco que me gusta mucho–, me parecería más fácil hacerlo en esa confrontación que respecto al último de algún artista pop. Eso sería más difícil, porque son dos mundos distintos, dos idiomas diferentes.

SERGIO CABANILLAS: Creo que has hecho una apreciación fundamental: hablar de tu opinión. Hay mucha gente que habla en términos absolutos sobre lo que es bueno o malo, cuando lo más sano sería comenzar con “…en mi opinión”. Se tiende a obviar esa parte e ir directamente al resultado.

GUILLERMO BAZZOLA: En un caso como éste, en una conversación amable y constructiva de aficionados al jazz, yo puedo decir que siempre he sentido más apego por Giant Steps de John Coltrane que por Kind Of Blue. Hay una cuestión de gustos, pero sí podría llegar a decir por qué, lo cual no quiere decir que uno sea mejor que otro. Yo no sé por qué el disco de Kenny Wheeler es mejor que tal disco de Enrico Rava, pero te puedo decir por qué para mí ha sido más valioso o más importante, y ese sí me parece un nivel de discusión más profundo. El hecho de decir que tal cosa es buena o mala, sirve o no sirve, tiene más o menos estrellitas, en realidad me parece que es un poco invalidante del resultado de la discusión.

SERGIO CABANILLAS: Además todas esas valoraciones pretenden hacer objetivo algo que tiene mucho de opinión incluso en estos círculos.

GUILLERMO BAZZOLA: Pero la opinión puede ser fundamentada. La historia de las ideas humanas es eso.

                                                                          Andrés Litwin
                            © Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: También hay cierto tipo de crítica que juzga y condena sin fundamentarlo.

GUILLERMO BAZZOLA: Y eso sí que, de nuevo, me produce urticaria. Si soy juzgado, quiero serlo por alguien que me diga por qué, del mismo modo que si te van a meter preso, el juez tiene que decir por qué. Eso, por suerte, en este país ya no existe, y es un avance. También sería un progreso en la crítica musical que haya una justificación de las cosas, aunque sea tu opinión. Yo he trabajado de crítico y comentarista durante bastante tiempo, y me he tomado el trabajo de opinar, así que si un artista me dijera: “¿Por qué opinaste esto de mi disco?”, yo tendría que ser decente y sólido en cuanto a fundamentar mi opinión. Lo que parece fuera de lugar es no fundamentar la opinión.

SERGIO CABANILLAS: Esto es lo que se llama una entrevista libre improvisada…y muy satisfactoria [risas]. ¿Cómo enfocas el trabajo de la guitarra en un combo en el que no hay contrabajo?

GUILLERMO BAZZOLA: Te voy a decir cómo no lo hago: ocupando el lugar del bajo. Puede haber alguna línea, como en el primer tema, pero afrontarlo pensando: “Como no hay bajo, yo hago el walking”… no. La idea era no hacerlo así, sino usar las texturas. Yo creo que a veces uno cae en estereotipos en cuanto a la función de cada instrumento. Por ejemplo, ya en el año 59 o 60, Jimmy Giuffre tenía un grupo con trombón y guitarra, con Bob Brookmeyer y Jim Hall… y no se murió nadie [risas], al contrario, fue una cosa novedosa y muy fructífera, entonces, lo nuestro tiene además otros antecedentes. No queríamos caer en remedar, por ejemplo, al más conocido de los grupos...

SERGIO CABANILLAS: ¿…el Tiny Bell Trio?

GUILLERMO BAZZOLA: …bueno, sobre todo el grupo de Paul Motian, que es el más antiguo, pero está el Tiny Bell Trio, otro que se llama Babkas, Joe Morris hizo algo así… la idea era no hacer algo que fuera a tomar un determinado grupo como referencia en cuanto a eso. Obviamente, los escuchamos y nos interesa ver cómo resuelven situaciones, pero nada más. Respecto a la guitarra, queríamos probar distintas texturas, ver qué tipo de sonidos se logran…

SERGIO CABANILLAS: De modo que hablamos de un trabajo orientado más a las texturas que a la armonía.

GUILLERMO BAZZOLA: Sí, absolutamente. Es más, se trata de uno de los aspectos más descuidados dentro del “jazz convencional”. En bebop, swing… hay más trabajo en el ritmo, en la armonía, en la melodía… pero las texturas, lo tímbrico y demás están en segundo plano, obviamente importa, pero lo hace más en términos orquestales, como Duke Ellington, Gil Evans, grandes empleadores de texturas dentro del jazz, pero no tanto en grupos pequeños. Sí, los hay, pero tienen un rol menos importante. Por eso yo uso distintos timbres con y sin distorsión, loops, wah-wah, pedal de volumen…

SERGIO CABANILLAS: Decías que Marcelo y tú sois amigos desde hace 27 años. Con la entrada de Andrés, que es un músico mucho más joven, ¿habéis notado ese salto generacional en la forma de trabajar, en la forma de enfocar las cosas?

GUILLERMO BAZZOLA: No, porque en realidad tenemos todos la misma edad de espíritu [risas]. Marcelo y yo somos amigos desde hace muchos años, nos divertimos mucho, nos seguimos reuniendo y riendo de las mismas cosas, y nos lo tomamos con mucho humor. Andrés puso un poco de seriedad en el grupo [risas]. La verdad es que tanto Marcelo como yo tenemos 48 y 47 años respectivamente, y Andrés andará por los 25, y lo cierto es que era la música que nos gustaba cuando teníamos 20 años y seguimos cultivándola. Es más fácil conseguir a alguien joven con vitalidad y entusiasmo que alguien de nuestra edad, lo nuestro ya es irrecuperable… [risas]. Andrés es un tipo muy creativo. Me gusta mucho cómo toca él y me gusta mucho ese tipo de baterista. Son tipos que no son estrictamente bateristas de jazz. Es alguien que toca muy bien jazz, pero también ha tocado funk, ha tocado rock y le gusta, lo conoce, tiene el lenguaje y tiene muchas cosas incorporadas de ahí. Tiene un enorme talento musical, y eso aporta mucha variedad, mucha vitalidad… mucha fluidez, en realidad.

                                                                      Marcelo Peralta
                © Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: Hablando de “There’s A Bone In My Tea”, tu trabajo rítmico en la guitarra me ha recordado mucho a un grupo británico de jazz rock de los 70 que no es tan famoso como otros, pero siempre me pareció un gran grupo. El guitarrista era Gary Boyle, y el grupo Isotope.

GUILLERMO BAZZOLA: No conozco al guitarrista. Me gustaban algunas cosas del jazz rock británico como Soft Machine, pero no lo conozco.¿De qué época es?

ENRIQUE FARELO: Del 73 o 74 aproximadamente. En Isotope tocaron algunos de los miembros de Soft Machine.

GUILLERMO BAZZOLA: El motivo inicial de ese tema en particular, que es el que toca la guitarra, salió de una improvisación. Cada cierto tiempo toco cosas y las grabo solo o con el Loop Station, y si me gusta alguna idea, la transcribo para usarla más adelante en alguna composición. Ése es un ejemplo de algo que salió de una improvisación, me gustó ese motivo, lo organicé un poco, lo acoté, porque era un poco caótico, le agregué una melodía de saxo y después le añadí otra sección que fue compuesta tomando materiales de eso. En ocasiones, de la nada salen cosas y después, en base a ciertas técnicas de composición musical, uno las organiza y le da forma a un tema.

ENRIQUE FARELO: Para terminar, una referencia a la portada que siempre me gusta hacer, esa fotografía….

SERGIO CABANILLAS: …una preciosa foto de Marcelo.

ENRIQUE FARELO: ¿De dónde ha salido esa foto?

GUILLERMO BAZZOLA: Nuestra idea inicial era hacer el disco de manera completamente autoproducida, no teníamos grandes medios, y miramos a ver qué teníamos para hacerlo. Empezamos a buscar fotos, y Marcelo nos trajo unas fotos que nos causaron honda impresión...

SERGIO CABANILLAS: …es un hospital de muñecas, ¿no?

GUILLERMO BAZZOLA: Es un hospital de muñecas, exactamente. Incluso hay una parte en la que se lee “antes” y “después”, o “avant” y “après”. Te muestra cómo están unas manos de muñecas, rotas sobre una mesa y después de ser reparadas. De toda esta tira de fotos elegimos unas cuantas que nos gustaron. Tienen un carácter un tanto truculento, pero...

SERGIO CABANILLAS: A mí me pareció una foto maravillosa cuando la ví.

GUILLERMO BAZZOLA: …sí, es esperanzador, hasta lo que está roto puede ser arreglado [risas]. Tuvimos la colaboración de muchos amigos como Javier Nombela, que nos ayudó con el escaneado de fotos, de Alejandro Villegas, que es un diseñador argentino que también vive en Madrid y trabaja en publicidad, que nos echó una mano con el diseño y con algunas fotos… pero todas éstas han sido ideas nuestras. También hay una cuestión ideológica: creemos en el trabajo artesanal, en que realmente vale la pena ocuparse de controlar lo que uno está haciendo, el resultado es más auténtico.

SERGIO CABANILLAS: ¿Para cuándo un nuevo disco?

GUILLERMO BAZZOLA: Eso ya saldrá, en la medida que tengamos nuevas cosas que decir. Ya hemos hablado sobre un hipotético segundo disco –podría ser segundo o tercero–, seguramente haremos algún disco en el cual sea prácticamente todo música improvisada. Cuando lo hemos hecho en directo nos ha salido bastante bien, y pensamos llevarlo también al trabajo discográfico. Por otro lado, también está interesante la idea de componer para un grupo así, no quiero perder ninguna de las dos.
Información: http://www.myspace.com/gnutrio
Contacto: gnutrio@yahoo.com
     

    Texto y fotos: © Sergio Cabanillas y la colaboración de Enrique Farelo 2009    

..: ENTREVISTA CON ISABELA DE ARANZADI 2009

..: ENTREVISTA CON ISABELA DE ARANZADI
    
  Por Enrique Farelo

La hispano-guineana Isabela de Aranzadi (Malabo, capital de Guinea Ecuatorial) es licenciada en Historia y en Sociología (Antropología) por la Universidad Complutense de Madrid, además de haber obtenido el título de profesora por el Conservatorio Profesional de Música Teresa Berganza de Madrid y ejercer como pianista del grupo de fusión Tándem.

El pasado 9 de junio de 2009 tuvo lugar en el Colegio Mayor Nuestra Señora de África de Madrid, la presentación de su libro Instrumentos Musicales de las Etnias de Guinea Ecuatorial (Editorial Apadena, 2009). En este libro se incluyen los diversos instrumentos de las etnias de Guinea Ecuatorial, entre las que podemos nombrar a los fang, bubis, ndowe, bisío, annoboneses y criollos fernandinos. En la charla que acompañó a la presentación y en la que intervinieron María Nsué, Justo Bolekia, Francisco Zamora, Marcelino Bondjale, Enrique León,  Benita Sampedro así como la autora, se hizo especialmente hincapié en el concepto de etnia y no de tribu por ser poseedoras de lengua y costumbres propias, así como en el rescate de unos instrumentos que el tiempo ha borrado de la memoria, incluso  de las propias etnias. La presentación se complementó con la proyección de diversos videos referidos a los instrumentos autóctonos y danzas propias de Guinea Ecuatorial.

Enrique Farelo tuvo la oportunidad de conversar con la autora.

                         

ENRIQUE FARELO: ¿Qué has pretendido al escribir Instrumentos musicales de las etnias de Guinea Ecuatorial y a quienes va dirigido?

ISABELA DE ARANZADI: Este libro está pensado en primer lugar para los guineanos. Por eso he querido ofrecer un panorama general de las principales etnias y grupos sociales  de Guinea Ecuatorial. Todos podrán acercarse a las demás culturas y observar características propias y otras muchas en común con las demás. Espero contribuir con ello a que  los etnolocalismos o etnonacionalismos dejen paso al enriquecimiento y puesta en valor de las culturas.

      He intentado también contribuir a un conocimiento sobre la cultura musical de Guinea aquí en España. Creo que existe una necesidad de “descorrer” ese tupido velo que se tendió sobre lo relativo a Guinea Ecuatorial. Todavía sucede que en España muchos preguntan si en Guinea se habla español.

      El libro incluye un CD con grabaciones de danzas y canciones representativas de todas las etnias y más de trescientas fotos que acercan a la cultura musical de Guinea Ecuatorial de modo más directo.
                                  
                                                          © Javier Nombela

ENRIQUE FARELO: Has comentado que musicalidad, lingüística y antropología van unidas con respecto a los instrumentos de las principales etnias de Guinea. ¿Puedes explicar de la manera más sencilla posible a que te refieres?

ISABELA DE ARANZADI: Hay hechos musicales peculiares como el de que los bubis no tengan tambor, que podría comprenderse mejor si se conoce su concepción espiritual. En Moka me comunicaron que cuando empezaron a usarse tambores debido a las influencias de otros pueblos africanos que han vivido en Bioko, los ancianos prohibieron su uso porque molestaban a los espíritus. Sus campanas o bilëbbó son los idiófonos empleados en las danzas.

      La función social de cualquier objeto es un aspecto significativo en las culturas de Guinea. Qué produce un objeto y para qué sirve son preguntas importantes. Los instrumentos se nombran muchas veces según la función y no según la forma, como ocurre entre los ndowe, donde los tambores ngomo se designan por el ritmo que producen. Mosomba es un término para el pequeño con cuñas pero también a veces para uno de los dos bimembranófonos que se usan en la ivanga o el mekuio.

      El conocimiento del uso ritual de los instrumentos pertenece al campo de la Antropología y es importante su análisis si uno se quiere acercar al estudio de estos instrumentos en profundidad. El rito y la unión con los antepasados a través del mundo sonoro es una característica general de la música tradicional en Guinea.

      La lingüística nos ayuda a entender la unión de palabra y música en todas las canciones, y también en el fenómeno característico de los instrumentos tonales. Los instrumentos hablan las lenguas africanas porque éstas tienen cinco tonos. Una misma palabra tiene distintos significados según el tono. El instrumento parlante más conocido es el `nkúu  fang o tambor idiófono de tronco vaciado que sólo ha sido mencionado en este aspecto de emitir frases en lengua fang por mi padre, Íñigo de Aranzadi. Los que tuvimos la oportunidad de presenciar la demostración que hizo de este hecho Marcelo Ndong en el Auditorio Nacional en el concierto del día 5 de junio pudimos comprobarlo. Pero también hay otros como el arco olem o el cuerno nlagh-`mvúú o la trompeta mpotótutu de los bubis.  También la calabaza bötuttú de los bubis dice frases. Incluso utiliza metáforas como “el pájaro está en el nido” (oh möseba ë ö Rubòo), para significar que lo que esperaban, sea noticia o persona, ya ha llegado.

                                
                                                       © Javier Nombela

      Por último quiero aludir al fenómeno de “África de ida y vuelta” en la cultura musical de Guinea, debido a los instrumentos y ritmos que fueron devueltos por los afroamericanos tras la abolición de la esclavitud. Es el caso de los annoboneses y de los criollos. En ambos casos han recibido el tambor cuadrado que con el nombre de gumbé emplearon los cimarrones jamaicanos y que llevaron a Sierra Leona en 1800. En Guinea lo llamaron kunkí los fernandinos y kunké los bubis de los poblados del norte que también recibieron su influjo. Los annoboneses lo llamaron cumbé. El otro elemento de la cultura musical de los criollos fernandinos que participa del “retorno” a África, es el bönkó o ñánkue, llevado también a Annobón con el nombre de A Mamahê. Es una danza ritual que procede de los Efik y que fue llevada a Cuba. La sociedad secreta Ekpé del sur de Calabar se practicó en Camerún y Nigeria y en Cuba pasó a llamarse Abakuá. Gracias a los Cabildos, herederos de las Cofradías de Sevilla, que permitían a los negros de una nación estar unidos, se mantuvieron las tradiciones, la lengua, los ritos y la cultura musical de los esclavos africanos. Más tarde, nigerianos (directamente) y cubanos (tras cruzar el Atlántico dos veces), llevaron este rito a Fernando Poo (hoy Bioko), y hoy lo conocemos con el nombre de  bönkó o ñánkue.

      De esta manera vemos como la sociología, la lingüística, la antropología  y también la historia, deben estar presentes en el estudio de la etnomusicología.

ENRIQUE FARELO: Y por último ¿incluirías alguno de estos instrumentos en algunos de los proyectos venideros de tu grupo Tándem?  

ISABELA DE ARANZADI: Tenemos pensado colaborar con Gorsi, un músico y actor guineano que incluirá el xilófono mèndzáng y los tambores fang (el tronco vaciado `nkúú y el membranófono vertical `mbeñ) en los conciertos.
       
    Texto: © 2009 Enrique Farelo, Tomajazz
Fotografías: © Javier Nombela, 2009 

..: ANDREU JACOB 2004

..: ANDREU JACOB
     
Andreu Jacob es un músico que cree en la disciplina, la composición y el collage musical, capaz de convertirse en una esponja en aras de tener las mayores influencias, desde el jazz, rock, clásica o cualquier otra manifestación artística que le acercan al alquimista perfecto. Un músico, un hombre que lo quiere abarcar todo en instrumentación, en músicas, en vivencias, ¡hay tanto por vivir, tanto por hacer! Eclecticismo, sincretismo, miscelánea para alcanzar el todo. Representante del jazz sintético o post jazz-rock como ha sido definido en alguna ocasión por miembros de la prensa.

Enrique Farelo nos ofrece la trascripción de la entrevista mantenida con A.Jacob para su programa de radio “Alquimia” en Rivas (www.audio.ya.com/radiorivas) en junio de 2004. El motivo de la entrevista es la publicación en Satchmo (www.satchmojazz.com) de su obra Blind passenger to Kamtschka.
  
 Andreu Jacob
(Fotografía: Meli Bernet)
      
Enrique Farelo: ¿Quién es Andreu Jacob?

Andreu Jacob: Músico compositor apasionado por el mundo de la composición el cual me ha robado el corazón. Blind passenger to Kamtschka  es mi disco número 13 como A.Jacob, aunque he colaborado en 42. ¡La composición es apasionante te llena la mayor parte del tiempo!.Me definiría, (sin olvidar la disciplina de los instrumentos) como un collage de formas de pensamiento, percepciones y vivencias.

E.F.: ¿Eres más compositor que instrumentista?

A.J.: El instrumento es apasionante, sincero y divertido sin olvidar el crecimiento que me aporta … y la diversión que me provoca “ me lo paso muy bien “, pero en la composición los conceptos para mí son claros, el desarrollo, la creación, la desnudez es absoluta … por lo tanto la obra tiene que tener la conducción adecuada tal y como ha sido concebida …entonces para mí el instrumentismo pasa a estar en un segundo plano, a menos que la composición haya sido pensada para tal fin … Soy capaz de sacrificar cualquier voz sino funciona en la obra. Aunque es un poco delicado lo que voy a decir, voy a intentarme explicar. Por ejemplo Cuando un pianista se enfrenta a su instrumento para crear unas conducciones armónicas o melódico-rítmicas, muchas veces se crea una tendencia a utilizar de repente el mayor número de dedos posibles creando así un acorde o un poliacorde instantáneo, Sin embargo si pensamos una obra no conducida puramente por un solo instrumento… Si no en una obra en la cual las diferentes conducciones melódicas creen la armonía El concepto y la percepción cambian. Este es el concepto claro y básico que tengo de la composición. Pero el instrumentismo es muy divertido, es la forma que tengo de hacer el “gamberro”. ¡El directo es la entrega absoluta!

E.F.: Cómo  músico ¿por qué instrumento  te decantas?

A.J.: Mi primer instrumento es la batería. Lo que pasa es que por mis estudios y por las ganas de observar y poder desarrollar obras hay instrumentos que son básicos como el piano, teclados, que utilizo como recurso para poder llevar a cabo todos mis motivos y desarrollos.

E.F.: Hablas de piano, pero en el disco, lo que realmente utilizas son los teclados.

A.J.: Si bueno, el Blind passenger to Kamtschka, es un disco en el que el piano como color tímbrico no lo utilizo, si los teclados para conseguir otros colores tímbricos y obtener una mayor elaboración, es un disco muy pensado.

E.F.: En el tema Juliette encontramos diversas influencias del grupo Soft  Machine, y de Robert Wyatt,  en cuanto a las voces ¿Que puedes comentarnos al respecto?

A.J.: ¡Qué eres un pillo! Este es un disco muy compacto, es importante seguir el hilo conductor, es como seguir una historieta. Juliette es un tema de trato delicado en la forma ya que utilizo el concepto secuencia, es minimalista, contemporáneo, elegante y melódico, y al mismo tiempo dando un toque de eclecticismo donde incluyo el mellotron y el rhodes para obtener sonidos propios.

E.F.: En este mismo tema, hay un cantante llamado Errol Woiski. ¿Quién es?

A.J.: Es un cantante de scat voice de unos 58 años, una persona encantadora, un músico impresionante, con un sonido tímbrico muy elegante.
  
Andreu Jacob
(Fotografía: Fran Alcázar)

E.F.: ¿Qué puedes decirnos de tus sonidos sintéticos?

A.J.: Bueno te contaré una anécdota que comentaba Herbie Hanckock sobre Steve Wonder; de él decía que era un músico que consiguió no comerse el coco con el sonido sintético, no buscó que el sonido se pareciera a un instrumento real sino que aprovecho esos nuevos colores en el sonido. Es cierto que los compositores buscamos muchas veces que los sonidos que utilizamos  sean reales a pesar de utilizar sintetizadores... pero no deberíamos pensar de una forma obsesiva en ello, sino buscar un sonido bello que seduzca.

E.F.: ¿Tienes gusto por Soft  Machine  o Robert Wyatt?

A.J.: Sí totalmente en uno de mis discos (Digital Lonelinnes) hay un tema dedicado que precisamente se llama Soft Machine. Piensa que todas las cosas que he vivido y oído me han formado como músico y como persona; influencias de J.Coltrane, K.Crimon, Betty Carter, Soft Machine, Arbo Part etc...

E.F.: ¿Después de todo lo hablado hasta ahora te consideras un “alquimista de la música”?

A.J.: Te voy a ser sincero, lo importante es el trabajo y la disciplina, si me considero o no un “alquimista” no lo sé. No me paro a pensar en ello, lo que intento es jugar con los sonidos que puedan conducirme a la melodía y a desarrollar armonías con diferentes colores tímbricos que me encanta.

E.F.: Cuándo llevas mucho tiempo componiendo. ¿Sabes cómo provocar la inspiración?

A.J.: Cualquier motivo te puede provocar escribir cosas nuevas, un color tímbrico, una secuencia de notas..... ¡Hay tantas maneras! Lo único que sé, es que me siento y desarrollo, pero siempre con disciplina. No importa el lugar para la inspiración, en el metro, por la calle, donde sea.

E.F.: Traces of you, es un tema que me recuerda a grandes bandas del pasado como King Crimson, Hatfield and the North, Nacional Health, David Sylvian (ex Japan)...

A.J.: Quieras que no son influencias, es humano, todas las personas que nos dedicamos a la creación nos desarrollamos escuchando, es normal.

 Andreu Jacob
Fotografía: Josep Losada

E.F.: ¿Desde cuándo escuchas estos tipos de músicas?

A.J.: Empecé a los 9 años en el conservatorio y he sido muy ecléctico; desde los 17 como profesional y hasta los 32 actuales he ido tomando diferentes influencias, tocando con unos y con otros para ir fraguando mi formación.

E.F.: ¿Qué tipo de música haces?

A.J.: Bueno la vida ha sido tan generosa conmigo, ¡he absorbido tantas cosas! Se puede decir que soy un collage, mi música está orientada al concepto de banda sonora, de hecho me dedico a ello también, eso me da la posibilidad de tener diferentes maneras y visiones.

E.F.: ¿Qué tiene que ver el título del disco con la película Kamtschka.(Es/Arg.2002/Dir. Marcelo Piñeyro)

A.J.: Es de esas cosas típicas que haces con tiempo y de repente el mismo título o situación le pasa a otra persona, y eso es lo que me pasó a mí con este disco. Cuando lo estaba cerrando
 (La portada es la 1ª carta de navegación de San Juan de la Cosa) apareció la película, me sorprendió mucho esta casualidad ya que no tiene nada que ver. Creo que a todos nos ha pasado algo parecido así en la vida, es difícil pero ocurre.

E.F.: ¿Cómo surge la idea de grabar para Satchmo?

A.J.: Bueno estoy muy contento con ellos, con Ramón (Josep Ramón Llové Deltell) y Flori (Florencia Coretti) ¡Son adorables, personas muy pasionales y humanos. Este disco no tiene que ver nada con el concepto de Be Bop, y sin embargo me han mimado mucho.

E.F.: ¿Qué es el jazz?

A.J.: Pues mira para mí la palabra que lo define es Libertad. Pero si quieres que entremos en el origen y evolución lo dejaría para aquellas personas que se dedican al estudio de este fenómeno. Son tantas las cosas por hacer que no quiero entrar en este tema, el jazz es Libertad.

E.F.: ¿Y el jazz sintético?

A.J.: Ja ,ja ,ja....¡Eres la pera, muy bien! Esto es cosa de la crítica y comentarios de prensa, a veces lo califican de jazz sintético o post-fusión. Sintético porque a veces utilizo sonidos provenientes de instrumentos sintéticos, filtros envolventes.
  
                                                                    Andreu Jacob                                                                 
Fotografía: Mar Alcázar

E.F.: ¿Qué significan las marcas comerciales reflejadas en la contraportada del disco? Caso de Clavia, Paiste,Adagio, etc...

A.J.: Son mis sponsors, y como también hago clinics, masterclass, demostraciones pues se han interesado por mi trabajo, me piden composiciones. Es una herramienta más que utilizo. Es humano, normal otro regalo de la vida.

E.F.: ¿Cómo un músico como tú que está a lo último en tecnología, trabajas con el mellotron o el rhodes?

A.J.: Simplemente porque me siento muy a gusto.

E.F.: Hablando de instrumentos. ¿El instrumento hace al músico, o el músico al instrumento?

A.J.: Creo que es una extensión, el músico hace al instrumento, pero también el instrumento al músico. ¡Es fantástico, muy bonito si lo aceptas así!

E.F.: El largo viaje del Argos. ¿Esta obra está concebida como un todo o como partes que componen ese todo?

A.J.: ¡Eres tremendo, ostras, eres la pera! Este disco me lo planteo como cuando alguien quiere ir a algún sitio, sabe que tiene que ir pero no sabe qué se va a encontrar. Quería dar esta imagen, esta atmósfera. Me la imagino como una obra muy descriptiva, capaz de visionar parajes como un barco a la deriva; quería dar plenitud total al disco terminando de esta forma con este último tema la obra, pero no del CD ya que contiene algunos temas más y multimedia.

E.F.: ¿Tiene que ver este tema algo de forma inconsciente con Igor Stravinsky?

A.J.: Piensa que he vivido bastante tiempo en Polonia, Alemania, por eso Bartok, Shostakovich son músicos que han influido muchísimo en mí.

E.F.: ¿Qué música escuchas en tu tiempo libre?

A.J.: Básicamente ópera, pues me entusiasma (Tosca, La Traviatta.....); y las grandes voces del jazz Betty Carter, Chet Baker, Billie Holliday...

E.F.: ¿Progresivo?

A.J.: Bueno la verdad es que hace unas semanas me compré el último CD de King Crimson (The Power to Belice) ¿ Siguen vivos?, me comentó un amigo. No sólo siguen vivos es que acaban de sacar un disco que es una pasada, una bofetada, brutal me ha gustado muchísimo.

E.F.: ¿Entre la época de los 70, y la actual con cual te quedas?

A.J.: Bueno son evoluciones, por supuesto siempre hay colores, maneras que te seducen más, son etapas. Discos como Discipline son tremendos, muy bellas y por mucho que degusten otras maneras o tendencias hay que reconocer que ahí hay belleza.

E.F.: ¿Qué es el Arte?

A.J.: ¡Ostras terapia!... Creo que es la manera de entregar nuestro real legado. El artista como tal no es importante, es importante la Obra, el arte es un medio. Lo que pasa es que tendemos a mitificar, y yo el primero. El Arte es la entrega absoluta en cualquier oficio, pero sin olvidar la disciplina, eso es algo que tengo muy inculcado.

E.F.: ¿Cuándo tiempo inviertes en los ensayos instrumentales?

A.J.: Mi caso es delicado, ¡parezco una monja! Le dedico unas 5 horas diarias, pero de forma divertida, amena, no lo hago de golpe sino de forma alterna saltando de un instrumento a otro, del piano a la batería cada 30 minutos aproximadamente. La composición y el piano me llevan mucho tiempo, son oficios pasionales y te piden mucho.

E.F.: ¿Cómo es un directo de A.J?

A.J.: ¡Me encanta el directo! En directo dispongo una batería, piano, teclados, teniendo que interpretar a veces piano y batería en una sola sesión. ¡Una locura! Pero tengo 6 ó 7 formaciones diferentes con las que voy jugando, (con Gorka Benitez, Max Sunyer, Michael Grossman) interpretando obras mías, pero cada músico las percibe de forma diferente. Suelo incluir temas que no aparecen en ningún CD, pero no son improvisados, son temas trabajados, elaborados y esto me excita por el riesgo que esto implica. Te das más al público.

E.F.: ¿Tú música es un arte visual tanto en estudio como en vivo?

A.J.: Sí por supuesto la imagen es importante para mí, siempre me ha gustado mezclar las composiciones musicales con las visuales.

E.F.: ¿Quién es Peggy Cortés?

A.J.: Es una cantante de ópera que decidí incluir en el disco sacándola de su contexto habitual de trabajo.

E.F.: ¿La música Clásica es la más grande de las músicas?

A.J.: No es que sea las más grande, pero la música de raíz tiene un gran peso y tuvo muchísimos más años para desarrollarse, más que las modernas, ya que estas tienen mayores cambios de tendencia, y en cada una de ellas hay cosas atractivas a utilizar y tener en cuenta como recursos buenos y válidos.

E.F.: Qué supuso para ti trabajar en una sinfonía para 100 baterías (obra de Santi Arisa), con el que se logró el récord Guiness?

A.J.: Santi es una mente inquieta. Fue muy bien como obra; la disposición de las baterías fue piramidal. En realidad no fueron 100 sino 104, muy elaborado y difícil por momentos, pero funcionó. Existe grabación sonora y también en video.

E.F.: Hasta ahora hemos hablado de la cara buena de la música. ¿Pero cuáles son sus aspectos más negativos?

A.J.: No quiero dar la sensación de excesiva espiritualidad, pero creo en la ética, las maneras, las formas. Venimos a aprender, por tanto de las cosas que nos suceden tanto buenas como malas hemos de sacar siempre algo positivo. Te voy a contar una anécdota que no he contado a nadie en antena. A los 23 años hice mi primer festival de jazz (10 Miedzynarodowy FestivalMakej Formy Jazzowey, Cracovia, Polonia) en el me robaron el instrumento. ¡Imagínate como me sentí! Con lo costoso que resulta y además era mi herramienta de trabajo. La vida me ha puesto en situaciones difíciles, pero también positivas. Lo importante es la actitud y no dejarnos arrastrar por lo negativo, para poder sacar enseñanzas de todo.

E.F.: Estamos hablando de filosofía, esto me suena a Ramiro Calle, amigo de Chema Vílchez. ¿Qué me puedes decir al respecto?

A.J.: Es una persona que he conocido hace poco. ¡Es un “niño muy especial “! Una persona que admiro y respeto, un gran músico, brillante. Estoy trabajando con él, en un CD muy especial que nos ilusiona. Él ha subido a Barcelona y yo bajado a Madrid.

E.F.: ¿Cómo será el disco?

A.J.: Es un disco que me ha sorprendido mucho, es una mezcla de su música y la mía, él me da sus ideas para que haga lo que quiera con ellas y yo las mías. Tiene tendencias étnicas, pero muy sutiles, es elaborado, muy mimado será algo muy bonito, muy especial. No sabemos en qué sello verá la luz, pero hemos tenido propuestas.

E.F.: ¿Qué proyectos tienes en un futuro cercano?

A.J.: Tengo una buena cosida de trabajo, de hecho estoy inmerso en un CD y DVD de los 25 años del taller de músicos de Barcelona (Chema Vilchez, Joan Albert, Max Sunyer, Chicuelo, Alex Acuña, Salvador Niebla.......) y colaboraciones con la choral Slava dirigida por Jean Lambrechts...
 © Enrique Farelo, Tomajazz 2004