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martes, 24 de diciembre de 2019
Maher Beauroy presenta Washa! (JazzMadrid19) [Concierto]
Por Enrique Farelo.
JazzMadrid19
Fecha: 28 de noviembre de 2019
Lugar: Instituto francés (Madrid)
Grupo:
Maher Beauroy presenta Washa!
Maher Beauroy: piano y voz
Michel Alibo: bajo
Alix Goffic: batería
Robin Antunes: violín
Presentación en Madrid del álbum de debut del pianista de
Martinica, Maher Beauroy que lleva por título, Washa! (Declic Jazz 2019).
Maher Beauroy es un desconocido en España tanto para el público
como para los críticos. Sin embargo, le avalan sus estudios cursados en el
Conservatorio Maurice Ravel, en La Sorbona y en el Berklee College of Music de
Boston entre otros, además de venir apadrinado por músicos del prestigio del
saxofonista neoyorquino Jacques Schwarz-Bart.
Nada más comenzar lo primero que se me vino a la memoria es una obra grabada por la cantaora flamenca Ginesa Ortega y que lleva por título Siento Oscuriá; “oscuriá” que fue una tónica general a lo largo de toda la velada por mor de la luminotecnia. Cuatro músicos en el escenario oscurecidos por la luz y el que más Maher Beauroy, líder del cuarteto.
¡Lástima que el aficionado no pudiera ver tocar a los músicos como hubieran merecido!
La presentación de Washa! supuso tocar la casi totalidad de
los temas que componen el disco, además de la festiva y positiva (no incluida
en el disco) “C’est bien ça?” con la que se dio por finalizado el concierto con
gran participación del numeroso público que arengó y cantó dicha canción con algarabía
y entusiasmo.
Con los acordes al piano de Maher Beauroy echó a andar
“Enough” una pieza de marcado carácter bop con destacado protagonismo del
propio pianista martinicano; con “Not A Second To Lose” continuó brillando el
teclado con el acompañamiento del apacible, sensible y sutil, pero intenso
violín de Robin Antunes que rememoró con su manera de tocar a los grandes del
violín en Francia (Ponty o Grappelli); además de la pasión y energía que
aportaron Alix Goffic a los platos y Michel Alibo al bajo eléctrico.
En “Divin Miracle”, Maher Beauroy mostró su lado más poético
frente la activa batería de Alix Goffic en una interactuación entre ambos
realmente destacada, algo que tuvo su continuidad con “An Lot Soley”, pero con
mayor presencia del violinista Robin Antunes.
La pieza vocal vino representada por “La Sirène”, una
canción cantada en francés por Maher Beauroy que se acompañó también al piano y
que sirvió como video promocional de Washa!, y donde destacó el solo de bajo de
eléctrico del que fuera miembro del grupo de fusión Sixun, Michel Alibo. Una
canción romántica y tierna cantada con el alma que hizo del concierto una de
los momentos de mayor impacto emocional.
En resumidas cuentas un concierto que disfrutaron todos los
que llenaron la sala del instituto francés apreciando las diversas influencias
de un músico como Maher Beauroy que van desde el bop a la música académica o la
Word Music.
Texto y fotografías: © Enrique Farelo, 2019
Luis Verde Quartet (JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid) [Galería fotográfica]
Festival Internacional de Jazz de Madrid. Jazz en los
distritos
Fecha: 22 de noviembre de 2019
Lugar: Centro Cultural Valdebernardo, Vicálvaro (Madrid)
Grupo:
Luis Verde Quartet
Luis Verde: saxo alto
José Carra: piano
Darío Guibert: contrabajo
Alberto Brenes: batería
Fotografías © Enrique Farelo, 2019
miércoles, 18 de diciembre de 2019
François Carrier Trío (Jazz Círculo 2019, Madrid)
Por Carlos Lara y Enrique Farelo.
Fecha: 22 de noviembre de 2019.
Lugar: La Pecera del Círculo de Bellas Artes (Madrid).
Grupo:
François Carrier Trío
François Carrier (saxo alto)
Christian Pérez (contrabajo
Michel Lambert (batería)
Si alguien se encuentra a François Carrier por la calle vestido de turista y con su camarita de fotos recorriendo los sitios más conocidos de Madrid, nadie diría que este señor canadiense de cara simpática es un auténtico mago en su profesión haciendo lo que más le gusta. Domina el saxofón alto con una admirable técnica y en el escenario se transforma, como un camaleón, en uno de los mejores músicos del jazz más avanzado y vanguardista de la actualidad.
Carrier es un músico que no deja indiferente. Tras finalizar
el concierto uno tiene la impresión de que le han contado un montón de
historias en 70 minutos. Tantos estímulos juntos son difíciles de asimilar.
Conmueve, irrita y emociona con ese chorreo de notas espontáneas que se
expanden como ondas en el agua.
Junto a Michel Lambert y Christian Pérez, de origen español,
el trío dejó en el Círculo de Bellas Artes una actuación sólida y muy intensa.
Es cierto que a lo largo del concierto hay free jazz, libre improvisación y
vanguardia a tope. Todo admirable, haciendo que cada momento se disfrute de una
manera diferente. La capacidad de sorpresa siempre está a punto y los músicos
saben exprimir los instrumentos con infinitas posibilidades sonoras.
Los fraseos de Carrier son pura expresividad, la que tenía
Charlie Parker con esa rápida e intensa digitación. Pero también hay resquicios
de Coltrane y Threadgill que también significan mucho para Carrier.
Christian Pérez demostró su perfecta compenetración con el
saxo y la batería, con quienes compartió muchos duetos, que contribuyeron a
crear un cuadro sonoro lleno de matizaciones. Como los claroscuros que aportó
Michel Lambert, extrayendo y aportando percusiones totalmente espontáneas, ya
fuera con escobillas o baquetas, sin
estridencias, navegando como un velero hacia donde le marca el viento del saxo
alto.
Disfrutamos de un concierto de tres creadores dispuestos a
dar lo máximo al público y sin duda que lo consiguieron.
Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019
Wallace Roney (JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid, Sala Clamores) [Concierto]
Por Carlos Lara y Enrique Farelo.
JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid.
Fecha: 12 de noviembre de 2019.
Lugar: Sala Clamores (Madrid)
Grupo:
Wallace
Roney
Wallace
Roney (trompeta)
Emilio Modeste (saxo tenor y soprano)
Oscar Williams II
(piano)
Paul Cuffari
(contrabajo)
Malick Koly (batería)
Wallace Roney está reconocido como el discípulo de Miles
Davis más aplicado y quien mejor ha sabido mantener su legado. Con una
trayectoria impresionante, en su haber tiene 22 discos como líder, este trompetista
de 59 años de Filadelfia dejó con la boca abierta a los aficionados que
llenaron hasta la bandera la Sala Clamores. Su lenguaje musical entronca
directamente con la tradición, y siempre mantiene un logrado equilibrio entre
frescura espontánea y solidez más estudiada.
Para su gira europea se ha rodeado de jóvenes improvisadores
como el saxofonista Emilio Modeste, el pianista Oscar Williams II, el
contrabajista Paul Cuffari y el batería Malick Koly. Todos ellos, además de
derrochar mucho talento, demostraron que tienen muy bien aprendidos a los
clásicos de los 60 y 70. Como hiciera el gran batería Art Blakey con sus
Messengers, Wallace Roney sabe dar oportunidades a los nuevos valores del jazz
norteamericano, a los que insta a que consigan su propia forma de tocar, una
vez han asimilado en los conservatorios la historia de esta música.
Sus actuaciones inevitablemente tienen mucho de la puesta en
escena de los quintetos clásicos de Miles. La potencia de los metales enseguida
se hace presente con una sección rítmica que en ningún momento se queda atrás.
Roney acomete su primer solo con diáfanos fraseos, que dan paso a la
intervención de Emilio Modeste al tenor en un tempo más bajo con la rítmica
creando un colchón del que es difícil escapar.
Oscar Williams se encarga de dar entrada a la siguiente
pieza en una impecable balada a trío con saxo y trompeta. Las intervenciones
del saxofonista desprenden un aroma coltraniano. Por su parte, el batería,
Malick Koly hace perfectamente su trabajo marcando los tiempos, mientras los
solos de Roney eran impecables, siempre directos a la diana.
Uno de los momentos más destacados lo protagonizó la
interpretación de la balada “Why Should There Be Stars”, con inicio de solo de
piano y una actuación de Roney fantástica. Como también lo estuvieron el saxo y
el piano.
El trío de rítmica demostró su gran compenetración y la
experiencia que a su edad ya atesoran estos músicos. El contrabajista Paul
Cuffari imprimió la fuerza justa al conjunto haciendo siempre gala de su
protagonismo y control de las situaciones.
El grupo demostró toda su intensidad cuando era necesario,
con unas las superposiciones muy emotivas. A pesar de la previsibilidad de la
música, esta es capaz de crear un ambiente de clara complicidad con el público.
Las composiciones están ejecutadas con una precisión milimétrica en base a una
arquitectura sonora arraigada en la tradición, pero que sonó perfectamente
moderna. El buen jazz nunca pasa de moda y trompetistas como Wallace Roney
están ahí para ratificarlo.
Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019
Mike Stern – Jeff Lorber Fusion Band with Dennis Chambers & Jimmy Haslip (JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid, Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa, Madrid)
Por Enrique Farelo.
JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid.
Fecha: 13 de noviembre de 2019.
Lugar: Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa – Sala
Guirau. Madrid.
Grupo:
Mike Stern
/ Jeff Lorber Fusion Band with Dennis Chambers & Jimmy Haslip
Mike Stern: Guitarra eléctrica.
Jeff Lorber: teclados.
Jimmy Haslip: bajo eléctrico.
Dennis Chambers: batería.
Artista invitada:
Leni Stern: vocales, guitarra eléctrica y ngoni (laúd de
siete cuerdas originario de Mali).
Mike-Stern-Jeff-Lorber-Fusion/Eleven
Sin reportaje gráfico por expreso deseo de los músicos, en su lugar el cartel promocional del disco.
Mike Stern es un laureado y mediático guitarrista nacido al
abrigo de Miles Davis en los años 80. Seis veces nominado a los premios Grammy
cuya carrera se ha ido desarrollando entre el jazz, el blues, el rock y la
fusión y que atesora un buen puñado de discos como líder.
Con sus Fusion, Jeff Lorber ha recibido recientemente un
premio Grammy por su último trabajo Prototype (Shanachie 2017). El teclista
lleva en activo con su grupo desde el lejano año de 1977.
De esta guisa se presentan en Madrid con la intención de
ofrecer su último trabajo, firmado al alimón, y con el apoyo de Jimmy Haslip y
Dennis Chambers, todos ellos participantes en Eleven (Concord Jazz 2019) a
excepción de éste último.
En cuanto a Jimmy Haslip es otro de esos músicos cuya fama
le precede desde la fundación junto a Russell Ferrante del grupo de fusión
Yellowjackets. El cuarto elemento es el batería Dennis Chambers considerado
como uno de los mejores baterías del mundo desde hace tiempo. Sus
colaboraciones al lado de prestigiosos músicos como John McLaughlin, John
Scofield, Steely Dan, Carlos Santana o el grupo Niacin le avalan.
En cuando al concierto en si comenzó con unos pocos minutos
de retraso algo que Mike Stern supo disculpar. Con lo primero con lo que nos
topamos es con la presencia de la esposa del guitarrista, Leni Stern, toda una
sorpresa ya que no aparecía en el programa del concierto.
Toda la participación de la alemana se centró en el tema con
el que se inauguró el concierto. Una canción de carácter étnico que cantó con
el acompañamiento de un instrumento procedente del país africano Mali, que
lleva por nombre ngoni. El resto del grupo secundó a la artista. Por lo demás
su actuación con la guitarra eléctrica puede considerarse meramente testimonial
y poco relevante.
Todo lo contrario que su pareja. Mike Stern mostró sus
mejores dotes como si de una estrella del rock se tratara. Su protagonismo y
liderazgo emanó de su totémica guitarra con solos ardientes y duros lo que
provocó que empleara demasiado tiempo en sí mismo en detrimento del resto de
integrantes.
El guitarrista era el centro alrededor del cual giraba todo,
marcando los tiempos y distribuyendo las interacciones con unos y con otros,
ahora con Jeff Lorber, luego con Jimmy Haslip y posteriormente con Dennis
Chambers o convirtiendo el grupo en un power trio. Si es cierto que Jeff Lorber
tuvo mayor calado en sus intervenciones y transmutó sus teclados, como un
alquimista, en piano acústico, piano eléctrico o incluso en un órgano Hammond
B3 y lo hizo con soltura y mucho Groove; otros como es el caso de Dennis
Chambers, “solo” pudieron mostrar sus mejores galas en el acompañamiento y
marcando ritmo como metrónomo. Y es que se echó de menos una larga intervención
en forma de solo que hubiera alegrado y complacido a los numerosos aficionados
que abarrotaban la sala.
Algo más de fortuna tuvo Jimmy Haslip que sí pudo ofrecer lo
mejor de sí en un solo robusto y acalambrado que hizo las delicias de un
público entregado para la causa desde el inicio y que supo entender muy bien a
qué habían ido y quién iban a ver.
Con un bis largamente solicitado terminó un concierto que
alegró a la inmensa mayoría de los oyentes, y al que quizás le sobró algo de
control, y le faltó cierta espontaneidad.
Texto: © Enrique Farelo, 2019
martes, 12 de noviembre de 2019
Charles Tolliver presenting Paper Man (JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid, Centro Centro, Madrid)
Por Carlos Lara y Enrique Farelo.
JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid.
Fecha: 7 de noviembre de 2019.
Lugar: Sala Centro Centro. Madrid.
Grupo:
Charles
Tolliver presenting Paper Man
Charles
Tolliver: trompeta.
Jesse
Davis: saxo alto.
Keith
Brown: piano.
Buster
Williams: contrabajo.
Lenny
White: batería.
El trompetista Charles Tolliver es una de las leyendas vivas
del jazz. Además de un prolífico compositor dotado de una técnica
impresionante, fue uno de los más destacados renovadores del bop y de la
corriente que le siguió, el hardbop, a la altura de artistas tan importantes
como Lee Morgan, Freddie Hubbard o Woody Shaw.
El 2 de julio de 1968 se grababa el disco Paper Man, en el
que participaron, liderados por el trompetista, nada menos que Ron Carter
(contrabajo), Herbie Hancock (piano), Joe Chambers (batería), y Gary Bartz
(saxo alto). El disco está considerado como uno de los mejores de la etapa
postbop de los años 70.
En el 2018 se cumplieron por tanto 50 años desde su grabación. Escuchado ahora en un buen equipo de sonido, la verdad es que los temas dejan gran sabor de boca. Músicos fieles a la ortodoxia del momento, pero perfectamente disfrutables hoy en día.
Embarcado en esa marea revival de retrotraernos a tiempos
pasados, Charles Tolliver, a sus 77 años, ha querido dar cuerpo a aquella
música que le catapultó hacia la fama.
Con una misma formación instrumental, Tolliver revivió en
Madrid el disco con una grata solvencia por parte de los músicos presentes. Muy
activo estuvo el pianista Keith Brown y el batería Lenny White, y quizá menos
protagonismo tuvo el contrabajista Buster Williams.
El concierto estuvo dominado por brillantes intercambios y
transiciones del saxo y la trompeta, con una sección rítmica bien dimensionada
por el batería Lenny White que, aunque le hemos visto en otras facetas, estuvo
a la altura de las circunstancias que le fueron marcando tanto el piano como el
contrabajista. Keith Brown dio toda una demostración de grandes solos en los
que por momentos podíamos escuchar ecos de Herbie Hancock e incluso de McCoy
Tyner. El gigante Jesse Davis mostró su fortaleza con intensos solos al estilo
del gran Jackie McLean, uno de los mentores de Tolliver en los 70.
El quinteto interpretó las seis piezas que se incluyeron en
el disco. “Earl’s World”,
“Peace With Myself”, “Right Now”, “Household of Saud”, “Lil’s Paradise” y
“Paper Man”, conforman un corpus musical de claro sabor añejo. En unos
tiempos en los que el jazz llenaba los clubes con humo y mucho ruido, y los
solos de trompeta y saxo eran jaleados por los aficionados. Unos ritmos en los
que la complicidad del público incentivaba a los músicos a conseguir metas más
altas. Una música que todavía es capaz de remover los sentimientos y de alterar
conciencias. El jazz siguió evolucionando. Por un momento el tiempo se paró y
volvimos al pasado. Instantes brillantes que prepararon el terreno para el jazz
del futuro, pero que no nos hacen perder el horizonte.
Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019
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