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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Bill Frisell Music for Strings (Festival Internacional de Jazz de Madrid, Auditorio Conde Duque, Madrid.2017-11-11) [Concierto]

Fecha: 11 de noviembre de 2017
Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque, Madrid
Grupo:
Bill Frisell Music for Strings
Bill Frisell (guitarra)
Jenny Scheinman (violín)
Eyvind Kang (viola)
Hank Roberts (violonchelo)



Bill Frisell mantiene desde hace quince años este cuarteto de cuerdas en el que da rienda suelta al abanico de sus gustos musicales, donde tienen cabida referencias a la clásica, al jazz, al rock, y al country, dejando así siempre abierta una puerta en la que entran, como se suele decir ahora, todas las músicas posibles. Las cualidades profesionales de este denominado “858 Quartet” son tantas que así se lo pueden permitir. Los resultados son evidentes y el entusiasmo del público que acude a sus conciertos así lo constata.

 

 Music for Strings, es un proyecto dedicado a poner en valor la música popular de Norteamérica. Sirviéndose de una formación típica de la música clásica con la violinista Jenny Scheinman, el violista Eyvind Kang y el violoncellista Hank Roberts, Bill Frisell consigue sintetizar en piezas perfectamente calculadas improvisaciones y temas compuestos. El resultado es un viaje de ensueño con composiciones de Frisell, aderezadas por diferentes referencias del jazz, en este caso con composiciones de Miles Davis y Thelonious Monk, otras más propias de la canción popular e incluso del folk rock.

El concierto se abrió con tres composiciones seguidas de Bill Frisell. En la primera, “Pretty Stars”, las notas van surgiendo lentamente como por arte de magia. Los cuatro músicos proponen una especie de música minimalista que va generando paisajes abstractos, unas veces oscuros y en otros de plena claridad. Las armonías vuelan y se encuentran saludándose como si se cruzaran en plena naturaleza. Igualmente, se interfieren en “Tone”, donde las cuerdas van aportando sus propias notas a una idea común. Claramente se trata de música contemporánea abierta a matices improvisatorios.


La tercera pieza de Frisell, “The Pioneers”, es una clara referencia a la música country, con Jenny Scheinman, al violín, marcando los tiempos de la misma. Aquí el contenido melódico ya comienza a hacerse presente y comienzan a hacerse notar los fraseos de guitarra característicos de Bill Frisell. Toda la pieza tiene un carácter luminoso, radiante, que poco a poco va desvaneciéndose con la puesta de sol en la llanura del medio oeste.

Tras las composiciones propias llegaron las versiones de temas populares y más jazzísticos. En “Saint and Angels”, del guitarrista Jon Damian, Bill Frisell mantiene la tensión del tema al comienzo y sobre ella se desarrollan las interpretaciones de sus acompañantes. Al unísono, los cuatro se adentran en una larga aventura musical sin rumbo definido, hasta que por fin se va vislumbrando el final con un solo de Hank Roberts extraordinario.


Con la rearmonización del tema “For What It’s Worth”, composición de Stephen Stills para el grupo Buffalo Sprinfield, el concierto fue tomando un giro hacia terrenos menos minismalistas e intelecuales, para adentrarse por otros más populares. Con la guitarra de Frisell haciendo punteos agudos, enseguida le acompaña el chelo en un dueto de notas graves. La calidez del violín y la viola dando forma al estribillo de la canción acrecientan el virtuosismo del grupo.

Los momentos estelares del concierto llegaron de dos versiones de corte jazzístico. Por un lado el famoso “Blue and Green” de Miles Davis y Bill Evans, iniciado con Hank Roberts haciendo un solo largo y muy preciso, al que sigue el grupo de manera ya melódica, lenta y muy sugerente. La pieza concluye con un nuevo solo de Roberts, ciertamente inspirado a lo largo de la actuación. La siguiente aportación jazzística fue la pieza de Thelonious Monk, “Skippy”, donde los ritmos asimétricos se apropian enteramente de ella, resurgiendo por momentos un enfoque más improvisatorio en el violín, la viola y el chelo.


 El concierto tuvo su colofón con dos interpretaciones fuera de programa como la del tema popular, con toque romántico, “What the world needs now is love” de Burt Bacharach. En un comienzo los cuatro integrantes del grupo interpretan en pizzicato y el desarrollo de la melodía al unísono en el que se da cuenta una vez más de una armonización perfecta. La insistencia del público provocó una nueva aparición del cuarteto, que acometió una versión de la sintonía de la mítica película Bonanza, composición de David Rose, en la que se resumían todas las grandes virtudes de este cuarteto de cuerdas tocado por una varita mágica, debida a su tremenda calidad y al planteamiento de cómo un grupo acústico de estas características puede abrirse a un público no necesariamente experto en este tipo de sonidos. Una auténtica delicatessen.
Texto: © Carlos Lara, 2017
Fotografías: © Enrique Farelo, 2017


Mostly Other People Do the Killing (Festival Internacional de Jazz de Madrid, Auditorio Conde Duque, Madrid.2017-11-10) [Concierto]

Fecha: 10 de noviembre de 2017
Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque
Grupo:
Mostly Other People Do the Killing
Steven Bernstein (trompeta y trompeta slide)
Jon Irabagon (saxo tenor)
Dave Taylor (trombón bajo)
John Arman (guitarra)
Ron Stabinsky (piano)
Moppa Elliott (contrabajo)
Kevin Shea (batería)


En el eterno debate sobre la música contemporánea, la que nos toca vivir, siempre sale a relucir si las propuestas deben ser realizadas para ser entendidas por el gran público o si por el contrario, los músicos no tienen que hacer concesiones y simplemente ser coherentes, fieles a sus esencias,  y no buscar el botón que conecte automáticamente con la audiencia. Supongo que en muchas ocasiones, Moppa Elliott, líder de Mostly Other People Do the Killing se lo habrá planteado, sobre todo en la más reciente etapa del grupo.


 Una formación como MOPDTK, que a lo largo de su trayectoria (once discos en el mercado) ha ido cambiando su personal y enfoque estilístico, no ha debido ser precisamente una balsa de aceite y por la mente de Elliott y sus acompañantes se han debido cruzar muchos cables a la hora de ser siempre originales y ofrecer música de tanta calidad. Estamos hablando de músicos curtidos en mil batallas con proyectos propios a sus espaldas, lo que vendría a ser un supergrupo en el que como siempre, se trata de equilibrar los egos y ese papel le toca a Moppa Elliott, un tipo con cara de no haber roto nunca un plato.

Tras un periplo de quince años, con distintos vaivenes y cambios de formación, este septeto pisaba por primera vez suelo madrileño para presentar Loafer’s Hollow, su penúltimo trabajo.

  
Para abrir boca se lanzaron con las dos primeras piezas que inician el disco, “Hi-Nella” y “Honey Hole”, ambos nombres de ciudades de Pennsylvania. Un comienzo ciertamente arrollador, en el que sus incursiones por el jazz más tradicional y reconocible, dieron paso a muchas asonancias, sonidos exploratorios y ritmos chocantes. Lo que parecía un concierto lleno de homenajes al jazz de los treinta y cuarenta se transformaba constantemente. Los momentos más apacibles daban paso a una formación que se prodiga con mucha contundencia, donde el trombón bajo de Dave Taylor se lleva la palma por su corpulencia sonora. La primera impresión es que estamos ante un grupo ciertamente innovador que ha querido hacer un homenaje al jazz de los treinta y cuarenta reactualizándolo al siglo XXI, y así se corroboró con “Seabrook, Power, Plank”, una pieza contenida en su disco Red Hot, donde a modo de marchin´ de Nueva Orleans, con un solo de Jon Irabagon, la banda se decanta por derroteros clásicos, aunque siempre aportando ritmos y giros imprevistos.


 La música de Duke Ellington, músico ilustre de Pennsylvania, planea constantemente en el repertorio y eso lo tiene muy asumido su paisano Moppa Elliott en sus composiciones, como es el caso de “Whitehall”, incluída en el último disco de MOPDTK, Paint, con un trabajo espléndido de Ron Stabinsky al piano, que tiene continuidad en “King of Prussia” (otra incluida en Red Hot). Aquí Stabinsky dio una lección de digitación lenta, precisa, pero que se fue tornando asonante, abstracta y compleja, para dar entrada a la banda en una balada “elligtoniana”, con el saxo y la trompeta internándose en terrenos cálidos. Rotos de nuevo estos matices por las acometidas absolutamente libres de los metales. Aquí llegó un inciso con la aparición del piano, la guitarra de John Arman (sustituto de Brandon Seabrook, especialista en el banjo) y de la batería, que ofrecen un momento inolvidable, hasta que el grupo invade de nuevo todo el protagonismo y sobresale de manera portentosa la trompeta de Steven Bernstein, un músico polifuncional que, como todo el grupo, se vacía en el escenario.


El grupo continuó con la presentación de su disco Loafer’s Hollow, con cuatro piezas más incluidas en el mismo, donde homenajea a escritores ilustres. Empezando por “Mason and Dixon” (para Thomas Pynchon), pieza muy contundente con la banda aplicando constantes giros rítmicos que apabullan. Otra eminentemente potente fue “Bloomsburg” (para James Joyce), con Jon Irabagon, Steven Bernstein, y Dave Taylor en plena efervescencia creativa. Un blues donde estos últimos establecieron unos diálogos rotundos. De nuevo un giro, y recoge el testigo Ron Stabinsky, con un solo improvisado con el inestimable apoyo del saxo tenor Jon Irabagon.

A todo esto, Moppa Elliott a lo suyo dirigiendo a la banda con una autoridad disimulada que sirve para poner a todos los músicos en su sitio. Su comienzo con el apoyo del trombón y la guitarra de John Arman, caracterizan el tema “Kilgore” (para Kurt Vonnegut). Recogen el relevo con sus nuevos aportes el trombón bajo y la trompeta slide, en una pieza que respira un cierto tono de festival y danza, donde tampoco hay que olvidar el dueto del saxo tenor y el trombón. Ron Stabinsky, fiel a su tónica de toda la noche, acometió un solo enérgico que se iba desfigurando poco a poco y descomponiéndose en multitud de referencias estilísticas.


 Entonces llegó una pieza lenta, con reminiscencias de los sesenta, “Gum Stamp” contenida en Red Hot, casi bailable, hasta que un solo de trompeta rompe la tranquilidad y la pieza comienza a intercalar aportaciones claramente libres de todos los músicos en una especie de aquelarre en espera de una aparición.

Un solo a dueto de Jon Irabagon y Steven Bernstein en la trompeta slide, dan comienzo a la última pieza del disco presentado, “Meridian” (para Cormac McCarthy). Testigo que recoge toda la banda para ofrecer un nuevo blues marca de la casa de Moppa Elliott. El final llega con todos los miembros de la banda alargando sus improvisaciones.

El lazo a la actuación vino de la mano de la composición de Duke Ellington, “Blue Goose” incluida en Paint, último disco de la banda publicado en formato de trío. Un tema que suena lento y melódico, con el típico aroma de pequeña banda de jazz de Ellington, donde el batería, Kevin Shea, marca el rítmo e impulsa al grupo hacia niveles superiores. El intercambio de los solistas, tenor, trompeta y trombón, va preparando el terreno para el fin de fiesta que fue arrollador, en plena coherencia con lo que se pudo disfrutar en el concierto.

Al final, volviendo al comienzo de esta reseña, siempre nos quedará la incógnita de si el grupo ha sido absolutamente honesto con el público y le ha ofrecido justamente lo que quería escuchar. Esa es una de las bazas con las que juega esta banda, que sin poner ni un milímetro en duda su calidad y profesionalidad, parece que no han roto un plato nunca, pero quien sabe si alguna que otra vez, jugando con su nombre, estarían dispuestos a matar.

Texto: © Carlos Lara, 2017.
Fotografías: © Enrique Farelo, 2017


lunes, 23 de octubre de 2017

Marc Copland & John Abercrombie (Festival Internacional de Jazz de Madrid, Auditorio Conde Duque, Madrid. 2016-11-23) [Concierto]

Festival Internacional de Jazz de Madrid 2016
Fecha: 24 de noviembre de 2016
Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque (Madrid)
Grupo:
Marc Copland & John Abercrombie
Marc Copland (Piano)
John Abercrombie (Guitarra eléctrica)

                                                    Marc Copland-John Abercrombie.

Comentario: Marc Copland & John Abercrombie llevan trabajando juntos como dúo desde la grabación Speak to Me (2011 Pirouet Records), y anteriormente a trío con la inclusión del trompetista canadiense Kenny Wheeler en dos trabajos del año 2002, That’s for Sure, y Brand New de 2005. “Speak to Me” bien pudiera haber sido el título del concierto ya que su traducción al castellano es “háblame”, y eso es precisamente lo que ambos hicieron a lo largo de la noche: hablarse el uno al otro tal y como hicieran en el pasado Bill Evans y Jim Hall en Undercurrent en un registro del año 1962 y que tuvo su continuación con Intermodulation en 1966.

                                                                            Marc Copland.

Dos instrumentos y dos instrumentistas; piano y guitarra eléctrica; Marc Copland y John Abercrombie; no hay desavenencias, solo conversaciones apacibles buscando la paz espiritual. Dos voces susurrantes que buscan el silencio valiéndose de la belleza a través de melodías armoniosas y el sentimiento sin reservas.
Propuesta formal y comedida en clave poético-matemática, precisión sin desmayo cocinado a fuego lento como en “Nardis” popularizada por Bill Evans y compuesta por Miles Davis.

                                                                  John Abercrombie.

Mundo de ideas matizadas, pasajes otoñales, reflexiones intimistas, recuerdos y vivencias nostálgicas para un día gris como en: “Another Ralph’s” que John Abercrombie dedica a Ralph Towner.
De música que se desnuda para la mente abierta y compleja, temperada y pautada tan delicada como terciopelo que acaricia oídos avezados y atentos desde el profundo respeto y admiración.
De prosa y poesía; de cool jazz de cámara y sobre todo de feeling aderezado de pinceladas de swing. Intimista e introspectivo propio de pequeñas salas de concierto.

                                             Marc Copland-John Abercrombie.

Y para el final el bis, “Embraceable You” y “Witchcraft” (Speak to Me)
¡De jazz interior diría yo!

Fotografías y Texto: © Enrique Farelo 2016


martes, 11 de abril de 2017

CARITA BORONSKA QUINTETO XXV Festival de Jazz de Madrid 2008

CARITA BORONSKA QUINTETO
XXV Festival de Jazz de Madrid 2008

Fecha: 21 de noviembre de 2008.
Lugar: Teatro Fernán Gómez (Madrid).
Componentes:
 Carita Boronska: voz y piano
Gladston Galliza: guitarra acústica
Román Filiú O'Reilly: saxo alto, coro
José Antonio Miguel: contrabajo y coro
Noah Curtis Shaye: batería y coro
Comentario:
Las referencias de la cantante sueca Carita Boronska (afincada en Madrid) eran positivas y su presencia en el XXV festival de Jazz de Madrid obedecía a la presentación de su trabajo Jazzuality (2005).
                 
                                Foto de archivo de Francisco Ángel

Su tenue y cálida voz alcanzó sus mejores momentos en sus arrebatadores registros agudos sostenidos, en la utilización del scat y, en momentos esporádicos, incluso del rap. Jazz suave, swingueante y agradable.

En cuanto a sus músicos cabe destacar la labor del bajista José Antonio Miguel (Toño Miguel), de estilo propio y elegante técnica, trató sus solos con brillantez acompañando con viveza y presencia y compactando la sección rítmica. En cuanto a Gladston Galliza y Román Filiú O'Reilly, guitarra acústica y saxo alto respectivamente, se puede decir sin miedo a equivocarse que son músicos perfectos para la música que han de desarrollar y que cumplieron a la perfección con su cometido. Sus intervenciones solistas fueron destacadas y comedidas, llenando huecos en ausencia de la voz y dejando buenas sensaciones entre los asistentes; de Noah Curtis Shaye casi podríamos hablar en similares términos pero con un menor protagonismo solista.

En cuanto al repertorio en sí, la mayoría de temas son los pertenecientes al nombrado Jazzuality, destacando “Killer Blow” por sus cambios de ritmo y las intervenciones de Román Filiú O'Reilly y José Antonio Miguel, además de Carita Boronska utilizando la técnica vocal de scat; “In The Air” es una balada soul-pop en la que Carita Boronska acompaña su voz al piano con los coros de Gladston Galliza y José Antonio Miguel. Especial mención merece “In Your Eyes”, composición al alimón entre el fallecido Pepe Torres y la propia Carita Boronska, balada cantada con profundo sentimiento nostálgico con el acompañamiento de Román Filiú O'Reilly y Gladston Galliza, tan delicados como coloristas; “I Surrender”, pieza para piano y voz de hondo calado sentimental, poética y otoñal, donde Carita Boronska volvió a poner sobre el tapete su cualidad mas destacada, es decir, su gran tonalidad de registro agudo y sostenido.

Y por último mencionar la composición de The Beatles, “Come Together” donde se lucen el batería Noah Curtis Shaye combinando los diferentes tipos de baquetas y el guitarrista Gladston Galliza con un solo suave y bien tocado, todo ello para que Carita Boronska haga acopio de un sobresaliente sostenido agudo y se emplee a fondo con un rapeado tan original como la propia versión del tema.
En resumidas cuentas: concierto sincero y amable que gustó en líneas generales y del que nos queda la duda de conocer las posibilidades reales de la cantante sueca con un repertorio de mayor compromiso.

Seguiremos su evolución con atención.
                                                                 © 2008  Enrique Farelo