miércoles, 18 de abril de 2018

Lorenzo Azcona: Soplo de vida (Autoeditado, 2017)

Tercer disco en solitario de Lorenzo Azcona, el multi instrumentista propone ocho composiciones entre las que encontramos una versión en directo del “En el lago” que lleva la firma de Jesús de la Rosa del grupo Triana.


Lorenzo Azcona es un todo terreno de la música en España ya que ha acompañado a multitud de artistas de distinto pelaje y condición entre los que podemos nombrar a Burning, Manolo Tena, Javier Krahe, Joaquín Sabina, Hilario Camacho o La Unión, así como a formaciones del Senegal y Sierra Leona o brasileños como Urubú o Batá-Kum-Tum.

Su eclecticismo se plasma igualmente a la hora de elegir sus instrumentos, si bien se decanta más por los saxos por encima de otros como las percusiones o los teclados.

En cuanto a la obra en sí comienza con un emblemático tema que responde al título de “D’Abuty” y que se debate entre el smooth jazz y la música caribeña que recuerda al grupo Spyro Gyra de Jay Beckenstein y por concretar a su álbum Carnaval.

El disco finaliza con pequeño capricho “El Capricho de un Minuto”, apenas 1 minuto basta para poner en solfa las prestaciones de la guitarra Antonio Toledo y las posibilidades instrumentistas de Lorenzo Azcona.

Por en medio encontramos “Agosto en Diciembre” de parecidas características sonoras que la obertura “D’Abuty” si bien ésta última se muestra baladista.

En “El Influjo del 31”, Lorenzo Azcona nos ofrece un fraseo fluido al saxo tenor que interactúa con el bajo eléctrico de Peter Oteo y los teclados de Rubén Rebolleda a lo Gregg Rolie de Santana, por el medio se atraviesa un recitativo Benjamin Prado.

“Tiempo Sanador” nos regala una suerte variaciones instrumentales que van desde el clarinete bajo y el saxo soprano de Lorenzo Azcona y la belleza del violín de Alberto Torres y la guitarra de Josete Ordóñez que tiñe la composición de aires folk.

La flauta travesera protagoniza al principio el “Recreo” donde se van presentando una guitarra eléctrica de ritmo funk y de punteo de fusión en contraposición al discursivo teclado de Rubén Rebolleda que acompaña con maestría el nombrado solo de guitarra y que desemboca en un solo gruñón de clarinete bajo de Lorenzo Azcona que se diluye hasta apagarse.

“Paciencia” es una pieza con sabor a bolero no muy alejada del smooth jazz dominada por el saxo tenor de Lorenzo Azcona con precisos arreglos de metales, percusiones y con un Fidel Cordero creando atmósferas que complementa con la melódica y los teclados.

“En el lago” es el corte de mayor desarrollo (grabada en directo en la sala Manuel de Falla) este caleidoscópico Soplo de vida. Una composición firmada por Jesús de la Rosa del grupo Triana.

Alexis Fernández al piano pone los pasajes armónicos y Lorenzo Azcona la melodía al saxo soprano en la canción más sentida y tierna del disco, no carente ni de energía ni de pasión.

 © Enrique Farelo, 2017

Lorenzo Azcona: Soplo de vida (2017)

1/“D’Abuty” (Lorenzo Azcona), 2/“Agosto en Diciembre” (Lorenzo Azcona), 3/“El Influjo del 31” (Lorenzo Azcona-Ángela Bautista), 4/“Tiempo Sanador” (Lorenzo Azcona), 5/“Recreo” (Lorenzo Azcona), 6/“Paciencia” (Lorenzo Azcona), 7/“En el Lago” (Jesús de la Rosa), y 8/“El Capricho de un Minuto” (Lorenzo Azcona).
Grabado en Torestudios salvo “En el lago” grabada en directo en la sala Manuel de Falla en el año 2017.

Lorenzo Azcona (Saxos, Flauta, Clarinete Bajo, Percusión y Teclados) con colaboración de:
Rubén Rebolleda (Piano y Teclados en 1, 2, 3 y 5), Luis Pérez Escribano (contrabajo en 1 y 6), Sergio Urquía (Percusión en 1), Carlos Hipólito (Trombón en 1 y 3), Nacho Muñoz (Fliscorno en 1 y Trompeta en 3), Carlos Beceiro (Bajo en 2 y 7), Peter Oteo (Bajo en 3 y 5), Jonatan Temprano (Batería en 2, 3, 5 y 6), Benjamin Prado (Voz en 3), Josete Ordóñez (Guitarras en 4), Alberto Torres (Violín en 4), Fidel Cordero (Melódica y Teclados en 6), Toni Vázquez (Platos en 6), Sebastián Rubio (Percusión en 6 y 7), Alexis Fernández (Piano y Teclados en 7) y Antonio Toledo (Guitarras en 8)

sábado, 7 de abril de 2018

Stick Men Featuring Mel Collins: Roppongi (Moonjune records 2017)


Resultado de imagen de Stick Men Featuring Mel Collins: Roppongi


Stick Men debe su denominación a Tony Levin y Michael Bernier (miembros fundadores del grupo junto a Pat Mastelotto) y a la inusual instrumentación de estos músicos intérpretes del bajo Chapman Stick.

Se da la circunstancia de la pertenencia de Tony Levin y Pat Mastelotto como miembros importantes de King Crimson por lo que podríamos aseverar la prolongación del grupo en éste.

Pronto Markus Reuter sustituyó a Michael Bernier en el grupo para hacerlo continuar hasta el presente y convertirlo en un trío con colaboraciones estelares provenientes de King Crimson, como el violinista David Cross (en 2015 por el álbum Midori -Moonjune Records, 2016-) o el saxofonista y flautista Mel Collins, fundamentalmente para registros en directo (como es el caso que nos ocupa).

La importancia de Mel Collins radica en una riqueza de texturas coloristas que aportan ideas novedosas pero desde la introspección y la economía de notas ya desde el inicial “Hide The Trees”. Pieza ésta cuyas influencias son de marcado sonido crimsoniano, algo que se prolonga con descaro evidente en la continuación con la enérgica “Lark’s Tongues In Aspic, Part 2”.

En “Sepia”, el sonido se torna hacia la exploración etérea y atmosférica y el dark ambient psicodélico y pinkfloydiano que busca lo íntimo y lo inquietante y el misterio.

“Sartori In Tangier” como el título presagia, y sin dejar de lado las influencias del grupo de Fripp, tiene esencias del mundo árabe donde el intercambio de ideas entre Markus Reuter y Mel Collins campa a sus anchas.

Es en “Crack In The Sky” donde está contenida toda la belleza. Esta balada dedicada al desaparecido guitarrista Allan Holdsworth y donde brilla con luz propia la Touch Guitar de Markus Reuter.

“Horatio” (Deep 2012) me dirige de inmediato a la prodigiosa década de los años 70 donde King Crimson brillaba más que el sol en el panorama progresivo. Sonido evidente cercano Larks’ Tongues In Aspic o Starless And Bible Black.

Una pieza para un film imaginario de acción es “Prog Noir” con la voz de Tony Levin y el guitarreo corrosivo de Markus Reuter.

“Ookami” son atmósferas oscuras, nébulas misteriosas y fantasmales y lisérgicas que buscan la materia oscura del cosmos y donde Mel Collins encuentra su lugar entre las estrellas.

Cierra el primer disco la crimsoniana, vitalista y delirante “Level 5” en una nueva declaración de intenciones, débitos y agradecimientos al Rey Carmesí con Mel Collins en el saxofón tenor y Markus Reuter rindiendo pleitesía a Robert Fripp.

La segunda parte del concierto comienza con un Soundscape a modo de obertura.

Paisajes sonoros con destacada participación de Mel Collins a la flauta y saxo soprano con el apoyo incuestionable de Markus Reuter y su “Frippertronics guitars”.

“Prog Noir” y “Level 5” tienen su réplica en este segundo disco donde destaca la pieza “Industry” con una larga introducción ambient con la participación del saxo tenor de Mel Collins que culmina con un desarrollo rítmico-percusivo que se implementa con la guitarra lisérgica y “frippertrónica” de Markus Reuter.

En “Mantra” podemos disfrutar del lado más amable y lírico, casi Canterbury, que se acerca a Camel aunque sea de lejos.

Es “Shiro” una demostración groove a cargo del saxo tenor con efectos de Mel Collins. Una propuesta que se divide entre el funk-rock-jazz y donde tiene cabida la improvisación colectiva y la aparición del “Take The A Train” (Duke Ellington) en la embocadura del saxo del nombrado Mel Collins.

Mentiría si dijera que “Sailor’s Tale” no es uno de los momentos de mayor calado (al menos para mí). La pieza incluida originalmente en el álbum del año 1972, Islands de King Crimson, supone un viaje gozoso al pasado en esta versión más que notable en relación a sí misma a la original.

Con el paradójico título, “Open”, se pone el punto final a este Roppongi. En este último corte las atmósferas misteriosas y el dark-ambient vuelven para quedarse con un Mel Collins que manipula el saxo tenor con fluctuaciones electrónicas manteniendo un diálogo con Markus Reuter al que se van uniendo Tony Levin y Pat Mastelotto en una orgía de sonidos delirantes e inacabables.

Stick Men “sin velo” es El Príncipe Carmesí.

 © Enrique Farelo, 2018

Stick Men Featuring Mel Collins: Roppongi (Moonjune records 2017)

Tony Levin (stick y voz), Markus Reuter (Touch Guitars® AU8, Soundscapes, teclados), Pat Mastelotto (batería y percusión electrónica y acústica), Mel Collins (saxos, flauta)

CD I: “Hide The Trees”, “Lark’s Tongues In Aspic, Part 2”, “Sepia”, “Sartori In Tangier”, “Crack In The Sky”, “Horatio”, “Prog Noir”, “Ookami” y “Level 5”.

CD II: “Roppongi (Soundcape)”, “Schattenhaft”, “Industry”, “Mantra”, “Prog Noir”, “Shiro”, “Sailor’s Tale”, “Level 5” y “Open”.

Todas las composiciones de Levin/Reuter/Mastelotto excepto “Larks’ Tongues in Aspic, Pt. 2” y “Sailor’s Tale” (Fripp), “Sartori in Tangier” (King Crimson), “Level 5” (King Crimson), “Ookami” (Levin/Reuter/Mastelotto/Collins).

Grabado en directo en Billboard (Tokyo) el 21 Febrero de 2017. Publicado por MoonJune Records en 2018

martes, 13 de marzo de 2018

365 razones para amar el jazz: una grabación. Rambler (Bill Frisell)


Una grabación. Bill Frisell: Rambler (ECM, 1985)
Seleccionado por Enrique Farelo

Con Bill Frisel, Kenny Wheeler, Bob Stewart, Jerome Harris, Paul Motian

365 razones para amar el jazz: un disco. Resonance (Manfred Schoof Quintet)


Una grabación: Manfred Schoof Quintet: Resonance (ECM Records. Recopilación de Scales 1976, Light Lines 1977 y Horizons 1979)

Seleccionado por Enrique Farelo

Manfred Schoof, Michel Pilz, Jasper van‘t Hof, Rainer Brüninghaus, Günter Lenz y Ralf-R. Hübner


Un disco. Terje Rypdal: Odyssey (ECM, 1975)
 
Seleccionado por Enrique Farelo

Xan Campos Trío (Bogui Jazz, Madrid.2018-01-12) [Concierto]

Lugar: Bogui Jazz (Madrid)
Fecha: 12 de enero de 2018
Grupo:
Xan Campos Trío
Xan Campos, piano.
Horacio García, contrabajo.
Iago Fernández, batería.

  
Con un tema de su segundo disco Ectropía, donde se aprecian ciertos toques clásicos de Xan Campos a piano solo, hasta que poco a poco batería y contrabajo van incorporándose, y el trío entra en una dinámica de intensidad que marcará casi todo el concierto, se presentó el pianista gallego en el Bogui Jazz que, por cierto, ha ganado en calidad acústica con la última remodelación que se le ha realizado. Campos interpreta sus temas explorando vías sonoras que parecen no acabar, con frecuentes cambios de ritmo e intensidad, de forma que puede sentirse muy cómodo en terrenos melódicos y en otros menos rígidos y desatados.
 

En el concierto, Campos mostró ampliamente, en diez temas, su manera de entender la música avalada por cuatro discos como líder y diversas colaboraciones. Una trayectoria que se verá incrementada próximamente con un nuevo trabajo del que dio a conocer algunos de sus temas.

Los frecuentes impulsos y los cambios de intensidad son las principales características del trío. Campos tiene un fraseo tranquilo pero incisivo, donde se intercalan influencias inevitables de percibir que van desde el Esbjörn Svensson Trio hasta Brad Mehldau, acometiendo temas de índole rockero, pasando por Keith Jarrett. Las composiciones de Campos tampoco son ajenas a su formación de pianista clásico con desarrollos improvisados en muchos de los temas. La rítmica del grupo está muy conjuntada. Los fraseos eléctricos de Campos, alternando momentos lentos con otros llenos de mayor colorido, van aumentando en intensidad y se convierten en ritmos envolventes.
 
 

Partiendo de una melodía o de una sucesión de notas muy apoyadas por el contrabajo y la batería, el trío va subiendo el voltaje y la intensidad en sus interpretaciones, hasta entrar en una espiral de sonidos en los que el trío se mueve a las mil maravillas.

Por supuesto, como buen gallego en su música se aprecian baladas con influencias de danzas potenciadas muy bien por Horacio García e Iago Fernández, mientras el propio Campos va marcando la senda por la que el trío se va internando. En su música Campos crea diferentes ambientes sonoros en los que el jazz y la clásica se dan la mano, se interfieren e incluso se pelean, dando lugar a un crisol creativo interesante. Todo ello perfectamente trabajado en el apartado de los arreglos y las armonías e interpretado con gran calidad por parte de los tres músicos.
Texto: © Carlos Lara, 2018
Fotografías: © Enrique Farelo, 2018


Razones para el jazz: un concierto. Dexter Gordon (El “Johnny”, Madrid. 1982)




Un concierto. Dexter Gordon Quartet (CMU San Juan Evangelista, Madrid. 1982-04-23)

Seleccionado por Enrique Farelo

Dexter Gordon Quartet:

Dexter Gordon: saxo tenor
Kirk Lightsey: piano
David Eubanks: contrabajo
Eddie Gladden: batería