domingo, 4 de noviembre de 2018

Han Seung Seok & Jung Jaeil (I Festival JazzKorea 2015, Madrid. 2015-11-30) CONCIERTO


I Festival JazzKorea 2015

Fecha: lunes 30 de Noviembre de 2015.
Lugar: Galería Han-ul (Planta Baja). Centro Cultural Coreano (Madrid).
Grupo:
Han Seung Seok & Jung Jaeil
Han Seung Seok: Vocales, tambor y abanico
Jung Jaeil: Piano, electrónica, guitarras acústica y eléctrica y vocales.

                                  Han Seung Seok & Jung Jaeil

 No sé si en Corea la propuesta del dúo de Han Seung Seok y Jung Jaeil será considerada como jazz propiamente dicho, pero aquí en occidente nos parece o al menos a mí, que no lo es.

Lo que sí puedo asegurar es que es una propuesta que no dejó indiferente a nadie de los que ayer acudieron al concierto. La fusión entre la música vocal coreana (pansori) la experimentación, el rock progresivo, el blues o el teatro pusieron las bases de una música y un espectáculo diferente a todo lo que yo haya visto jamás. La creatividad y la frescura con que ambos coreanos encararon la noche fueron de lo más interesante y rico en matices que podría imaginar antes del comienzo.

                                       Han Seung Seok 

 Lo que practican es música que sale del alma y va dirigida al alma, a la espiritualidad y al sentimiento profundo, valiéndose de la poesía y el dramatismo teatral para impresionar atreves de ademanes, gestos, muecas, monólogos y diálogos y expresiones variadas e imaginativas.

                                             Han Seung Seok

  No exenta de presencia sutil estuvo la música clásica o culta (como mejor prefieran) con pasajes que pudieran recordar a Stravinski o Mahler, sobre todo por medio del piano de Jung Jaeil (mas blusero y rockero con las guitarras acústica y eléctrica) y más de Word music Han Seung Seok en el tambor.

                                             Jung Jaeil 

Especialmente turbador Han Seung Seok en sus monólogos vocales: recitativo, reflexivo, reivindicativo, acusador, rabioso y un sinfín de sentimientos paradójicos a flor de piel al que acompañó al piano, de manera exquisita, Jung Jaeil.
Por unanimidad tan fervorosa y pasional como el concierto ofrecido se mostró el numeroso público que pidió un tema extra entre vítores y aplausos. “You, a Waterdrop” fue la composición elegida y perteneciente a su último y aclamado trabajo Abandoned del año 2014.

                                                                  Jung Jaeil

Una balada de corte envolvente, etérea y romántica con la que Jung Jaeil nos deleitó con su voz callada y el acompañamiento del piano a la que se sumó la voz de Han Seung Seok para poner el punto y final a una noche profundamente emotiva.

Texto y Fotografías: © Enrique Farelo, 2015

Jo Young Deok Trio (I Festival JazzKorea 2015, Madrid. 2015-12-02) CONCIERTO


I Festival JazzKorea 2015
Fecha: miércoles 02 de diciembre de 2015.
Lugar: Galería Han-ul (Planta Baja) del Centro Cultural Coreano (Madrid).
Grupo: Jo Young Deok Trio
Jo Young-Deok: guitarra eléctrica
Park Ji Woong: contrabajo
Choi Yoseph: batería.


Jo Young Deok Trío no es precisamente un grupo conocido en occidente, pero en Asia son reconocidos y admirados. Ya en el año 2012 fueron galardonados con el primer premio en el festival de jazz de Jarasum, año en el publicaron su disco de debut Attelage cuyo significado es conexión. Ellos fueron los encargados de clausurar este primer festival de jazz coreano en Madrid con un lleno total.


Trío que centra sus intereses en un jazz ortodoxo y académico de marcadas influencias americanas con el be-bop y el hard-bop como banderas de su sonido, donde tienen cabida Wes Montgomery, Jim Hall o incluso los inicios de Larry Coryell.


Dirigido con guante de seda por Jo Young Deok, el trío, se muestra swingueante para sacar sonidos limpios y claros como el agua cristalina. Jo Young Deok se vale de su elegante guitarra para dibujar líneas melódicas y líricas que fusionan el jazz con la tradición coreana de manera sutil, casi imperceptible, pero muy presente. Muy bien apoyado por Park Ji Woong y Choi Yoseph alcanza niveles realmente convincentes en sus cohesionados desarrollos estructurales donde tiene igualmente cabida el sentimiento más profundo, la sencillez y la humildad, convirtiendo lo complejo en aparente facilidad. No carentes de técnica instrumental, ni mucho menos, podríamos calificar a Jo Young Deok como un instrumentista de altura, a Park Ji Woong un experimentado bajista y a Choi Yoseph un baterista que combina la contundencia energética con el feeling.


El gusto refinado, la imaginación, la sobriedad y la soltura a la hora de manejar los tiempos modulando con gracia cada nota y cada pasaje hicieron del concierto un espectáculo tan breve que pareció corto, dejando al aficionado con muchas ganas de seguir deleitándose con el sonido placentero y la energía positiva con la que nos regalaron.
Incluso el exquisito bis pareció poco y nos dejó con muchas ganas de seguir y seguir disfrutando. La conclusión final indica que en lugares lejanos y exóticos también podemos encontrar grandes músicos que dignifican el jazz hasta  alcanzar niveles de importancia universal.

Texto y Fotografías: © Enrique Farelo, 2015


Maureen Choi Quartet (Centro Cultural Coreano, Madrid. 2016-03-10)


Fecha: jueves 10 de marzo de 2016.
Lugar: Galería Han-UL (Planta Baja) del Centro Cultural Coreano (Madrid).
Grupo:
Maureen Choi Quartet
Maureen Choi: violín
Daniel García Diego: piano
Mario Carrillo: contrabajo
Michael Olivera: batería


 Maureen Choi lidera con firmeza su cuarteto y lo hace valiéndose de una técnica envidiable desde su violín. No en vano su actuación partió de ahí con un solo a capella que puso en danza “Gracias a la Vida”. (Violeta Parra)

Las bases estaban puestas desde el principio. Latin jazz sí, pero sin olvidar que Maureen Choi tiene una rigurosa formación clásica iniciada a la tierna edad de dos años y que su progenitor fue un virtuoso de la guitarra clásica española.

Con todos estos ingredientes y los que se fueron añadiendo como el tango, la samba, la bossa nova, la música afro-cubana y española, y la ya mencionada música culta, el cuarteto ofreció un concierto de momentos brillantes que gustó al numeroso público que abarrotaba la sala.


“Bolero del Alba”, composición de la propia Maureen, supuso uno de los pasajes de mayor calado de todo el concierto. Este tema está incluido en el primer trabajo del cuarteto que lleva por título Ida y Vuelta y ha sido publicado en el recientemente finalizado año 2015. Violín solo al comienzo que conmovió a un bebé con un sonoro gorgoteo en este bolero vestido de nana que fue transformándose en diálogos entre Daniel García Diego y Maureen Choi en un paréntesis entre el neoclasicismo de Mozart y el barroquismo de Vivaldi.

 

Piezas como “Negra Presuntuosa” (Andrés Soto) son una demostración más del virtuosismo de Maureen Choi, de sonido edulcorado, lírico, diáfano y cristalino que busca la belleza clásica y que se contrapone al sabor, el calor y el color de la interactuación entre Mario Carrillo al bajo y las manos desnudas del cubano Michael Olivera a la batería.


Para finalizar “Capricho Español”, del compositor romántico ruso del siglo XIX Rimsky-Korsakov. Tema encarado desde la perspectiva del jazz, Third Stream o tercera corriente consistente en la mezcla entre éste y la música clásica. Donde Chick Corea fue el sujeto elíptico con pasajes de My Spanish Heart.


En resumen el mini-concierto fue un mestizaje de finas y transparentes formas para acercar el jazz a un público menos avezado que disfrutó sin duda de lo ofrecido.

Texto: © Enrique Farelo, 2016
Fotografías: © Sergio Cabanillas 2016



Sylvie Courvoisier Trio (Centro Cultural Conde Duque, Madrid. 2016-04-12) CONCIERTO


Fecha: 12 de abril de 2016
Lugar: Centro Cultural Conde Duque (Madrid)
Grupo:
Sylvie Courvoisier Trio
Sylvie Courvoisier: piano
Drew Gress: contrabajo
Kenny Wollesen: batería


Una de las más pujantes representantes de la libre improvisación y de la música de vanguardia, la pianista suiza Sylvie Courvoisier, ha pasado por Madrid dejando su sello de calidad apabullante para gusto de los amantes de los sonidos más audaces, imprevisibles y emocionales. Porque así es la propuesta de esta gran intérprete, capaz de generar constantes interrogantes sonoras a las cuales es complejo encontrar una respuesta puramente racional.


La prolífica pianista afincada en Nueva York atesora una carrera llena de hitos creativos. En sus grabaciones y actuaciones cuenta con la complicidad de lo más granado de la música creativa vanguardista, entre los que destacan el contrabajista Drew Gress y el batería Kenny Wollesen.

Con un repertorio basado en el disco Double Windsor, última grabación del trío, Sylvie Courvoisier ofreció un concierto excelso, lleno de matices, interacciones y en el que quedó patente que sus lenguajes musicales surgen de una inspiración que va más allá de los clichés.


“La Cigale” que abrió el recital, marcó la trayectoria del concierto con un comienzo muy percusivo y ambicioso, pretendiendo acaparar todo los espacios con aumentos y disminuciones de la intensidad. En todos los temas siempre hay momentos en los que el trío parece abocarse hacia espacios infinitos en los que el tiempo se detiene. Para ello aporta sugerentes sonidos ambientales, recreaciones de atmósferas de corte minimalista, intrigantes y siempre inspiradoras. Hubo reminiscencias del Ornette Coleman más libre, menciones a Cecil Taylor y en algún momento se pudo apreciar una deconstrucción del “Caravan”.


Las aportaciones del contrabajo y la batería fueron arrolladoras. Drew Gress tiene un temple, un sentido el ritmo y una compostura que emocionan. Por su parte, Kenny Wollesen es la elegancia que se desenvuelve en un complejo entramado sonoro, con sutilidad, y espíritu colaborativo.


“Double Windsor” o “Pendulum”, otros temas interpretados, dieron sobradamente la talla de un trío que no tiene límites. Es música interpretada sin red ni paracaídas. Un concierto impecable.

Texto: © Carlos Lara, 2016
Fotografías: © Enrique Farelo, 2016

Kenny Werner Trio (Escuela TAI, Madrid. 2016-04-29) CONCIERTO


Fecha: 29 de abril de 2016
Lugar: Escuela TAI (Madrid)
Grupo:
Kenny Werner Trio
Kenny Werner: piano
Johannes Weidenmueller: contrabajo
Ari Hoening: batería.

                                          
Con motivo del Día Internacional del Jazz, el pianista Kenny Werner, el batería Ari Hoening y el contrabajista Johannes Weidenmueller, ofrecieron sendas master classes para los alumnos de los estudios de composición de músicas contemporáneas de la Escuela TAI. Una jornada pedagógica que culminó con un concierto en el que el trío entusiasmó al público, mayoritariamente joven, que abarrotó el salón de actos.


A sus 65 años, Kenny Werner cuenta con una treintena de discos firmados como líder y una carrera a sus espaldas que le certifican como uno de los mejores pianistas del jazz internacional. En su nómina de colaboraciones pocos nombres se quedan fuera. El trío se formó hace 16 años y desde entonces, el grupo no da señales de cansancio o debilidad. Al contrario su solidez, equilibrio y capacidad de emocionar siguen intactas.

Werner es uno de los grandes virtuosos del jazz. En este pianista neoyorkino confluyen una gran técnica, una extraordinaria capacidad para improvisar y unas cuidadas composiciones.


Si tenemos que atenernos a la literalidad del concierto, éste cumplió su función con creces como una lección magistral, tras la cual alumnos y demás asistentes se dieron más que satisfechos. El batería Ari Hoenig y el contrabajista alemán Johannes Weidenmuller son sus dos creativos acompañantes. Ambos poseen un gran bagaje como líderes y son el complemento perfecto para Kenny Werner.


A lo largo del concierto hubo tiempo para hacer un gran repaso de los grandes momentos del piano a trío, así como algunas pinceladas del nuevo trabajo del grupo titulado The Melody. En el escenario sonaron piezas como “Nardis” y “Blue in Green” de Bill Evans; “Antropology” de Charlie Parker; e incluso se atrevió con una versión de “Siciliana” de J.S. Bach, y por supuesto, algunos temas de su nuevos disco. Sus interpretaciones a piano solo, haciendo alardes de la melodía y un gran dominio de la balada, mostraron a un Kenny Werner en plenitud.

Las improvisaciones sobre temas que ya forman parte de la historia del jazz combinaron intensidad y emotividad, lirismo y elegancia. Calificativos todos que alcanzaron su plenitud gracias a las aportaciones de Hoening y Weidenmuller, contribuyendo con su colorido, sutilidad y empaque en una magnífica actuación, digna de una fecha tan señalada como la que conmemora un Día Mundial dedicado al jazz.

Texto: © Carlos Lara, 2016
Fotografías: © Enrique Farelo, 2016

Pocket Corner (Bogui Jazz, Madrid. 2016-11-03) [Concierto]


Fecha: 3 de noviembre de 2016
Lugar: Bogui Jazz (Madrid)
Grupo:
Pocket Corner
Didrik Ingvaldsen (trompeta)
Glenn Brun Henriksen (saxo alto)
Aleksander Grønstad (guitarra)
Ståle Birkeland (batería)

 

El otoño en Madrid suele ser sinónimo de jazz. Comienza una 
nueva edición del Festival de Jazz de Madrid, se acumulan las actuaciones y grandes nombres internacionales se dan cita con las localidades agotadas. Aunque clubes como el Bogui ya se encargan con mucho esfuerzo de mantener encendida la llama del jazz durante todo el año, conjugando propuestas nacionales e internacionales.

 

Mientras que en los auditorios actúan músicos repetidamente programados, Bogui da la oportunidad de conocer a grupos que de otra forma serían inéditos por estos lares, como Pocket Corner, un cuarteto noruego que lleva nada menos que treinta años funcionando, siempre de la mano de su director, el trompetista Didrik Ingvaldsen.



En los países nórdicos, el jazz cuenta con muchos y notables referentes que abarcan todas las tendencias posibles. La tradicional frialdad escandinava parece ser la seña común de este tipo de agrupaciones. Desde la que representa el magnífico contrabajista Arild Andersen y coetáneos (también ha estado en el escenario del Bogui), a otras que beben de las fuentes de la improvisación y la interpretación más libres.



La música de Pocket Corner puede conectar con propuestas o corrientes capitaneadas por legendarios músicos como Joe McPhee, Don Cherry, Albert Ayler u Ornette Coleman, en donde también pueden tener cabida ecos de jazz-rock e incluso influencias de Frank Zappa. En cualquier caso, es un grupo que sabe transmitir con mucha intensidad y saber hacer todos los conocimientos jazzísticos de Didrik Ingvaldsen, como compositor e improvisador.


Con un gran predominio de los metales, al unísono trompeta y alto siguen los rituales introductorios, pero a partir de ahí se suceden los solos y las improvisaciones de ambos, rozando e introduciéndose en las sendas del free o campos donde el groove se apodera de los temas, ya sea con la aportación del joven guitarrista, Aleksander Grønstad y el apoyo del batería Ståle Birkeland, contundente y comedido en los momentos precisos.
Los fraseos de Ingvaldsen y Henriksen juegan con diferentes modulaciones y sobre ellos se van encadenando las improvisaciones. Los temas están llenos de fuertes ritmos, intensidades y diálogos improvisados, que caldean por momentos el ambiente y por otros decae hacia parajes más fríos y líricos. Pocket Corner son cuatro grandes músicos, con una dirección magnífica, cuyo resultado es rendir un gran homenaje al jazz con mayúsculas. En un concierto suyo pasan muchas cosas que para nada dejan indiferentes, porque saben remover en las profundidades de la visceralidad, dejando en la entrada del club la racionalidad más comercial.

Texto: © Carlos Lara, 2016
Fotografías: © Enrique Farelo, 2016

Seamus Blake French Quartet (Bogui Jazz, Madrid.2017-02-16) [Concierto]


Lugar: Bogui Jazz
Fecha: Jueves, 16 de febrero de 2017
Grupo:
Seamus Blake French Quartet
Seamus Blake: saxo tenor
Tony Tixier: piano
Florent Nisse: contrabajo
Gautier Garrigue: batería



Desde que en 2002 ganara el prestigioso premio “Thelonious Monk International Jazz Saxophone Competition”, algo así como el mayor reconocimiento a los saxofonistas en el país que inventó el jazz, la carrera de Seamus Blake no ha dejado de crecer a lo largo de esos quince años. Sus grabaciones con los músicos más laureados y sus trabajos en solitario así lo atestiguan. Aún recuerdo la grata impresión que me causó el disco Reeds Ramble grabado con Chris Cheek para Criss Cross en 2013.
  


Rodeado de un trío de jóvenes talentos franceses en la sección rítmica (Tony Tixier al piano, Florent Nisse al contrabajo y Gautier Garrigue a la batería), Blake ofreció en Madrid, tanto en el primero como en el segundo set de su actuación en Bogui, una muestra de su diverso y excitante temario. Composiciones propias alternadas con algunos standards dieron buena prueba de la gran categoría de este saxofonista nacido en Londres pero criado y afincado en Canadá.
  


Seamus Blake ofrece grandes melodías e interpretaciones en  solitario,  mientras que da nuevas oportunidades a los standards con una sensible invención. Fue una delicia escuchar la versión de “Darn That Dream” con un sonido aterciopelado  al  tenor que sugiere las influencias de Sonny Rollins y Michael Brecker.  Una de sus cualidades es que el cuarteto no se rinde hacia el lado más romántico de las baladas y se muestra original porque sabe dinamizarlas con mucha clase.
  


Arreglos realizados con mucha sensibilidad, piezas que irradian luz y una dinámica forma de tocar a cargo de la sección rítmica. Con una entonación clásica que bebe de la fuente de los grandes tenores de la historia, Blake es un virtuoso que es capaz de llenar de explosividad las melodías que adquieren brillantez con los cortes que realiza el pianista Tony Tixier con crescendos intercalados en el fuego del tenor, antes de que el contrabajista  Florent Nisse afronte sus aportes en solitario.
  


Blake demostró que es un maravilloso intérprete de melodías,  con solos siempre precisos y notas cristalinas y deliciosas. El cuarteto ofreció un jazz aparentemente académico, pero ejecutado con gran personalidad, lleno de guiños hacia el hard bop y sobre todo con mucho swing. Un concierto tranquilo, sin grandes fuegos artificiales para la galería, pero interpretado por cuatro músicos que saben hacer disfrutar a los aficionados, como así sucedió en el Bogui una vez más.

Tomajazz. Texto: © Carlos Lara, 2017
Tomajazz. Fotografías: © Enrique Farelo, 2017