miércoles, 18 de diciembre de 2019

Wallace Roney (JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid, Sala Clamores) [Concierto]


Por Carlos Lara y Enrique Farelo.

JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid.

Fecha: 12 de noviembre de 2019.
Lugar: Sala Clamores (Madrid)
Grupo:
Wallace Roney
Wallace Roney (trompeta)
Emilio Modeste (saxo tenor y soprano)
Oscar  Williams II (piano)
Paul Cuffari  (contrabajo)
Malick Koly (batería)


Wallace Roney está reconocido como el discípulo de Miles Davis más aplicado y quien mejor ha sabido mantener su legado. Con una trayectoria impresionante, en su haber tiene 22 discos como líder, este trompetista de 59 años de Filadelfia dejó con la boca abierta a los aficionados que llenaron hasta la bandera la Sala Clamores. Su lenguaje musical entronca directamente con la tradición, y siempre mantiene un logrado equilibrio entre frescura espontánea y solidez más estudiada.


Para su gira europea se ha rodeado de jóvenes improvisadores como el saxofonista Emilio Modeste, el pianista Oscar Williams II, el contrabajista Paul Cuffari y el batería Malick Koly. Todos ellos, además de derrochar mucho talento, demostraron que tienen muy bien aprendidos a los clásicos de los 60 y 70. Como hiciera el gran batería Art Blakey con sus Messengers, Wallace Roney sabe dar oportunidades a los nuevos valores del jazz norteamericano, a los que insta a que consigan su propia forma de tocar, una vez han asimilado en los conservatorios la historia de esta música.


    

Sus actuaciones inevitablemente tienen mucho de la puesta en escena de los quintetos clásicos de Miles. La potencia de los metales enseguida se hace presente con una sección rítmica que en ningún momento se queda atrás. Roney acomete su primer solo con diáfanos fraseos, que dan paso a la intervención de Emilio Modeste al tenor en un tempo más bajo con la rítmica creando un colchón del que es difícil escapar.


Oscar Williams se encarga de dar entrada a la siguiente pieza en una impecable balada a trío con saxo y trompeta. Las intervenciones del saxofonista desprenden un aroma coltraniano. Por su parte, el batería, Malick Koly hace perfectamente su trabajo marcando los tiempos, mientras los solos de Roney eran impecables, siempre directos a la diana.


Uno de los momentos más destacados lo protagonizó la interpretación de la balada “Why Should There Be Stars”, con inicio de solo de piano y una actuación de Roney fantástica. Como también lo estuvieron el saxo y el piano.

El trío de rítmica demostró su gran compenetración y la experiencia que a su edad ya atesoran estos músicos. El contrabajista Paul Cuffari imprimió la fuerza justa al conjunto haciendo siempre gala de su protagonismo y control de las situaciones.


El grupo demostró toda su intensidad cuando era necesario, con unas las superposiciones muy emotivas. A pesar de la previsibilidad de la música, esta es capaz de crear un ambiente de clara complicidad con el público. Las composiciones están ejecutadas con una precisión milimétrica en base a una arquitectura sonora arraigada en la tradición, pero que sonó perfectamente moderna. El buen jazz nunca pasa de moda y trompetistas como Wallace Roney están ahí para ratificarlo.

Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019

Sergi Felipe & Whisper Songs: Last Whisper (UnderPool 2019)


Por Enrique Farelo.

Tras el álbum inicial Bambú es libre en el espacio, Sergi Felipe continuó con Whisper Songs para a día de hoy presentar Last Whisper.

Nueve cortes y uno oculto en el final del programa lo componen y en su totalidad compuestas por el líder de Whisper Songs, Sergi Felipe.

Misma formación e instrumentación que en los dos anteriores trabajos con la inclusión de Didac Ruiz en la percusión en casi la mitad de los temas.

El lenguaje de Sergi Felipe & Whisper Songs  es un jazz moderno cercano al West Coast, que curiosamente destaca por  su calidez, control y sencillez y por su aparente simplicidad no carente de  emotividad; para ello se vale piezas cortas que no alcanzan los seis minutos de duración por lo que se asimila con facilidad apacible.

La totalidad de Last Whisper se caracteriza por el sonido controlado y estilo relajado (no por ello carente de swing) muy del gusto de los músicos cool, música escrita alejada de la improvisada por decisión propia e interpretada con finura y elegancia algo que se plasma en composiciones como “Versatil”, por nombrar alguna ya que todas rayan a gran altura.

En apariencia el último corte  del disco es “My Little Rechonchi” una composición paradójica por su afinidad con el cha cha cha pero en clave cool; y digo en apariencia ya que después Sergi Felipe nos regala con casi 4 minutos a modo de sorpresa oculta y sin título un sonido de mayor contundencia y furor free jazz.

Enrique Farelo, 2019

Sergi Felipe & Whisper Songs: Last Whisper

Músicos: Sergi Felipe (saxo tenor), Oscar Domenech (batería) Marc Cuevas (contrabajo) Alfred Artigas (guitarra) Hugo Astudillo (saxo alto) y Didac Ruiz (percusión)

Composiciones: “Sun Park Station”, “Katatonic”, “Last Whisper”, “Deseperación Nórdica”, “Natación Sincronizada”,  “Doc Dreams”, “Versatil”, “Equelk”, y “My Little Rechonchi”.

Todas las temas compuestos por Sergi Felipe.

Grabado el 26 y 27 de junio de 2018 en UnderPool Studio (España). Publicado por UnderPool en 2019.

Mike Stern – Jeff Lorber Fusion Band with Dennis Chambers & Jimmy Haslip (JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid, Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa, Madrid)


Por Enrique Farelo.

JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid.

Fecha: 13 de noviembre de 2019.
Lugar: Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa – Sala Guirau. Madrid.
Grupo:
Mike Stern / Jeff Lorber Fusion Band with Dennis Chambers & Jimmy Haslip
Mike Stern: Guitarra eléctrica.
Jeff Lorber: teclados.
Jimmy Haslip: bajo eléctrico.
Dennis Chambers: batería.
Artista invitada:
Leni Stern: vocales, guitarra eléctrica y ngoni (laúd de siete cuerdas originario de Mali).
Mike-Stern-Jeff-Lorber-Fusion/Eleven
  
Sin reportaje gráfico por expreso deseo de los músicos, en su lugar el cartel promocional del disco.

Mike Stern es un laureado y mediático guitarrista nacido al abrigo de Miles Davis en los años 80. Seis veces nominado a los premios Grammy cuya carrera se ha ido desarrollando entre el jazz, el blues, el rock y la fusión y que atesora un buen puñado de discos como líder.

Con sus Fusion, Jeff Lorber ha recibido recientemente un premio Grammy por su último trabajo Prototype (Shanachie 2017). El teclista lleva en activo con su grupo desde el lejano año de 1977.

De esta guisa se presentan en Madrid con la intención de ofrecer su último trabajo, firmado al alimón, y con el apoyo de Jimmy Haslip y Dennis Chambers, todos ellos participantes en Eleven (Concord Jazz 2019) a excepción de éste último.

En cuanto a Jimmy Haslip es otro de esos músicos cuya fama le precede desde la fundación junto a Russell Ferrante del grupo de fusión Yellowjackets. El cuarto elemento es el batería Dennis Chambers considerado como uno de los mejores baterías del mundo desde hace tiempo. Sus colaboraciones al lado de prestigiosos músicos como John McLaughlin, John Scofield, Steely Dan, Carlos Santana o el grupo Niacin le avalan.

En cuando al concierto en si comenzó con unos pocos minutos de retraso algo que Mike Stern supo disculpar. Con lo primero con lo que nos topamos es con la presencia de la esposa del guitarrista, Leni Stern, toda una sorpresa ya que no aparecía en el programa del concierto.

Toda la participación de la alemana se centró en el tema con el que se inauguró el concierto. Una canción de carácter étnico que cantó con el acompañamiento de un instrumento procedente del país africano Mali, que lleva por nombre ngoni. El resto del grupo secundó a la artista. Por lo demás su actuación con la guitarra eléctrica puede considerarse meramente testimonial y poco relevante.

Todo lo contrario que su pareja. Mike Stern mostró sus mejores dotes como si de una estrella del rock se tratara. Su protagonismo y liderazgo emanó de su totémica guitarra con solos ardientes y duros lo que provocó que empleara demasiado tiempo en sí mismo en detrimento del resto de integrantes.

El guitarrista era el centro alrededor del cual giraba todo, marcando los tiempos y distribuyendo las interacciones con unos y con otros, ahora con Jeff Lorber, luego con Jimmy Haslip y posteriormente con Dennis Chambers o convirtiendo el grupo en un power trio. Si es cierto que Jeff Lorber tuvo mayor calado en sus intervenciones y transmutó sus teclados, como un alquimista, en piano acústico, piano eléctrico o incluso en un órgano Hammond B3 y lo hizo con soltura y mucho Groove; otros como es el caso de Dennis Chambers, “solo” pudieron mostrar sus mejores galas en el acompañamiento y marcando ritmo como metrónomo. Y es que se echó de menos una larga intervención en forma de solo que hubiera alegrado y complacido a los numerosos aficionados que abarrotaban la sala.

Algo más de fortuna tuvo Jimmy Haslip que sí pudo ofrecer lo mejor de sí en un solo robusto y acalambrado que hizo las delicias de un público entregado para la causa desde el inicio y que supo entender muy bien a qué habían ido y quién iban a ver.

Con un bis largamente solicitado terminó un concierto que alegró a la inmensa mayoría de los oyentes, y al que quizás le sobró algo de control, y le faltó cierta espontaneidad.

 Texto: © Enrique Farelo, 2019


martes, 12 de noviembre de 2019

Charles Tolliver presenting Paper Man (JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid, Centro Centro, Madrid)


Por Carlos Lara y Enrique Farelo.

JazzMadrid19 – Festival Internacional de Jazz de Madrid.

Fecha: 7 de noviembre de 2019.
Lugar: Sala Centro Centro. Madrid.
Grupo:
Charles Tolliver presenting Paper Man
Charles Tolliver:  trompeta.
Jesse Davis: saxo alto.
Keith Brown: piano.
Buster Williams: contrabajo.
Lenny White: batería.


El trompetista Charles Tolliver es una de las leyendas vivas del jazz. Además de un prolífico compositor dotado de una técnica impresionante, fue uno de los más destacados renovadores del bop y de la corriente que le siguió, el hardbop, a la altura de artistas tan importantes como Lee Morgan, Freddie Hubbard o Woody Shaw.
  

El 2 de julio de 1968 se grababa el disco Paper Man, en el que participaron, liderados por el trompetista, nada menos que Ron Carter (contrabajo), Herbie Hancock (piano), Joe Chambers (batería), y Gary Bartz (saxo alto). El disco está considerado como uno de los mejores de la etapa postbop de los años 70.

 

En el 2018 se cumplieron por tanto 50 años desde su grabación. Escuchado ahora en un buen equipo de sonido, la verdad es que los temas dejan gran sabor de boca. Músicos fieles a la ortodoxia del momento, pero perfectamente disfrutables hoy en día.

Embarcado en esa marea revival de retrotraernos a tiempos pasados, Charles Tolliver, a sus 77 años, ha querido dar cuerpo a aquella música que le catapultó hacia la fama.

 
Con una misma formación instrumental, Tolliver revivió en Madrid el disco con una grata solvencia por parte de los músicos presentes. Muy activo estuvo el pianista Keith Brown y el batería Lenny White, y quizá menos protagonismo tuvo el contrabajista Buster Williams.


El concierto estuvo dominado por brillantes intercambios y transiciones del saxo y la trompeta, con una sección rítmica bien dimensionada por el batería Lenny White que, aunque le hemos visto en otras facetas, estuvo a la altura de las circunstancias que le fueron marcando tanto el piano como el contrabajista. Keith Brown dio toda una demostración de grandes solos en los que por momentos podíamos escuchar ecos de Herbie Hancock e incluso de McCoy Tyner. El gigante Jesse Davis mostró su fortaleza con intensos solos al estilo del gran Jackie McLean, uno de los mentores de Tolliver en los 70.

 

El quinteto interpretó las seis piezas que se incluyeron en el disco. “Earl’s World”, “Peace With Myself”, “Right Now”, “Household of Saud”, “Lil’s Paradise” y “Paper Man”, conforman un corpus musical de claro sabor añejo. En unos tiempos en los que el jazz llenaba los clubes con humo y mucho ruido, y los solos de trompeta y saxo eran jaleados por los aficionados. Unos ritmos en los que la complicidad del público incentivaba a los músicos a conseguir metas más altas. Una música que todavía es capaz de remover los sentimientos y de alterar conciencias. El jazz siguió evolucionando. Por un momento el tiempo se paró y volvimos al pasado. Instantes brillantes que prepararon el terreno para el jazz del futuro, pero que no nos hacen perder el horizonte.

Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019

sábado, 9 de noviembre de 2019

October Equus: Presagios (OctoberXart Records, 2019)



Parece mentira cómo corre el tiempo: hace ya seis años de Isla Purgatorio (OctoberXart Records ‎- 2013). Ahora October Equus regresa con Presagios; y lo hace con la formación base, es decir, Ángel Ontalva, Víctor Rodríguez y Amanda Pazos e implementado por una flauta, un fagot y un violonchelo y con el significativo cambio en los tambores donde desaparece Vasco Trilla presente desde Saturnal (2011) pasando por Permafrost (2013) hasta Isla Purgatorio (2013) y aparece Piotr Talalay.
  
Once cortes componen Presagios a modo de obra que hubiera firmado cualquier artista de los años 70 del pasado siglo y con una duración acorde al formato de aquellos años como era y son los vinilos.
   
Propuesta instrumental de altos vuelos donde nada es azar y todo está calculado con precisión quirúrgica y donde se me vienen a la memoria grupos como Henry Cow, Art Bears,  Art Zoyd o l’Ensemble Rayé e incluso y aún más alejados a Gentle Giant o Gryphon.
  
Presagios es una obra de rock vanguardista de cámara tan densa como compleja en sus composiciones y arreglos, algo que se percibe desde la inicial “Pneuma” hasta la totalidad de los temas.
   
En “Intermitencias” es la flauta quien combina con el fagot y el violonchelo dando paso al resto del grupo que alcanza el clímax con un diálogo a cuatro entre el fagot y el violonchelo al que se unen los teclados y la guitarra.
  
Una canción de aspecto naif,  es “Singular”, corta pero intensa donde conversan con naturalidad los teclados, el fagot y la guitarra eléctrica, algo que vuelve a reaparecer en “Secrag”.
  
“Estelas” es obsesiva y minimalista personalizada en el piano eléctrico de Víctor Rodríguez a la que pone el punto y aparte Ángel Ontalva  con su guitarra frippertronica.
  
En “Ceniza” se entrecruzan el órgano de Víctor Rodríguez y la guitarra de Ángel Ontalva  fundamentalmente.
  
Piezas como “Ígneo” suponen un claro ejemplo de lo argumentado, gran variedad de instrumentos que entran y salen en interactuaciones milimétricas donde destaca los misteriosos teclados de Víctor Rodríguez.
   
“Oculto” es la pieza más corta, lírica, oscura y de sonoridad zeuhl.
  
Posiblemente la composición “Presagio” sea la más jazzística aunque solo sea por la intervención del piano acústico de Víctor Rodríguez si bien con el pasar del tiempo se va complicando hasta la finalización con corrosivo solo de guitarra Ángel Ontalva.
   
“Céfiro” y “Sombra” son las dos últimas pistas que cierran el álbum y las de mayor duración. En ambas la sonoridad se muestra más cercana al rock progresivo rememorando el lirismo crimsoniano de la etapa más primigenia de grupo de Robert Fripp.
                                                                                
Presagios no presagia es real.
   © Enrique Farelo, 2019


October Equus: Presagios

Músicos: Ángel Ontalva  (guitarras), Víctor Rodríguez (teclados), Amanda Pazos (bajo), Piotr Talalay (batería), Yolanda Alba Rodríguez (flauta), John Falcone (fagot) y Pablo Ortega (violonchelo).

Composiciones: “Pneuma”, “Intermitencias”, “Singular”, “Estelas”, “Ceniza”, “Ígneo”, “Oculto”, “Presagio”, “Secrag”, “Céfiro” y “Sombra”.
Todas las temas compuestos por Ángel Ontalva y Víctor Rodríguez

Grabado en 2019. Cubierta diseñada por Ángel Ontalva. Publicado por OctoberXart Records.


jueves, 24 de octubre de 2019

Cuarteto Fuerte: Cuarteto Fuerte (Titanical Records 2019) [Grabación]



Cuarteto Fuerte sí, por definición y sonido. Cuarteto Fuerte por imaginación, solidez, fluidez y densidad de pequeñas piezas rica en matices y… hasta por el diseño de la carátula de Jesús Guisado.


¡Tanto dicen en tan poco que es mucho!

Cuarteto Fuerte transita entre el free-jazz, el jazz-hardcore, la música contemporánea (que abraza con fuerza Gustavo Domínguez al mando de su clarinete bajo) o el R.I.O. agresivo y controlado de Henry Cow, los canadienses Miriodor o a los estadounidense Curlew, además de algún acercamiento a John Zorn.

El álbum arranca con texturas de fuerte rock en “Malpartido” donde los diálogos se ensamblan a la perfección entre al guitarra y el clarinete bajo de Álvaro Vieito y Gustavo Domínguez.

Juan M. Martín lidera el grupo a través de la totalidad de sus composiciones, si bien, algo le debe a Ennio Morricone en cortes como “Perros Fuertes” (convertido en una especie de roscón de Reyes) que contiene en su interior un fragmento sorpresa de la banda sonora de Los Siete Magníficos.

Sin embargo, el cuarteto democratiza las intervenciones de sus cuatro miembros formando un todo único que se olvida de sus individualidades para tenerlas muy presentes.

En “Hola, ¿qué tal estás?” los cambios son constantes modulando desde las alturas a los valles sonoros. El punk-jazz se hace fuerte y agresivo desembocando en una fuga a bajo solo de Juan M. Martín que pone el punto final a la pieza.

Algo que tiene su continuidad en “El Trabajo” (el tema más largo del disco), nuevamente con el bajo eléctrico de Juan M. Martín como protagonista implementándose con la batería de Nacho Megina y el fino toque de la guitarra de Álvaro Vieito y el progresivo solo del clarinete bajo de Gustavo Domínguez.

Del más largo al más corto, “Spectrum”, casi como una introducción misteriosa y oscura para dar paso a un “Sofocos” que se enmaraña instrumentalmente para evadirse con interacciones progresivas a dúo entre Álvaro Vieito y Gustavo Domínguez que se rompen por la intervención de Nacho Megina.

Una obra concebida más para un vinilo que para un CD, por duración. Las dos últimas piezas que cierran el álbum: “Una mala noche” (muerte en vida) y “Els Demacrats” son un ejercicio de buen hacer sobre todo para Álvaro Vieito que en la primera de ellas brilla con luz propia. El broche final lo pone la swingueante “Els Demacrats” para disfrute y goce del nombrado Álvaro Vieito y Gustavo Domínguez.

© Enrique Farelo, 2019

Cuarteto Fuerte: Cuarteto Fuerte

Músicos: Álvaro Vieito (guitarra), Nacho Megina (batería), Gustavo Domínguez (clarinete bajo) y Juan M. Martín (bajo)

Composiciones: “Malpartido”, “Perros Fuertes”, “Hola, ¿qué tal estás?”, “El Trabajo”, “Spectrum”, “Sofocos”, “Una mala noche” (muerte en vida) y “Els Demacrats”.
Todas las temas compuestos y producidos por Juan M. Martín.

Grabado, mezclado y masterizado por Raúl Pérez en La Mina, los días 1 y 2 de junio de 2019.


Paraphernalia (JazzCírculo, Madrid. 2019-10-18) [Conciertos]


Carlos Lara y Enrique Farelo.

Fecha: 18 de octubre de 2019.
Lugar: Círculo de Bellas Artes (Madrid).
Grupo:
Paraphernalia
Israel Arranz: vibráfono.
Fernando Varela: guitarra.
Pablo Pérez: contrabajo.
Bruno Couceiro: batería.






Con un inicio tranquilo y suave del vibráfono comenzó el concierto de Paraphernalia en el Círculo de Bellas Artes. Según comentó el guitarrista y líder del grupo, Fernando Varela, la formación empezó en 2010 siendo unos entusiastas de la música de Wayne Shorter. Hacían versiones del legendario saxofonista y decidieron bautizar el grupo como una de sus composiciones, que formaba parte del disco Miles in the Sky del Miles Davis Quintet.



De hecho, a lo largo del concierto se atisbaron influencias de Miles Davis, Gary Burton y del propio Wayne Shorter. Y como no podía ser de otra forma el vibráfono y la guitarra fueron los ejes del cuarteto.


De carta de presentación, el grupo inició el concierto con “Juju”, del propio Shorter en el que las improvisaciones del vibrafonista apoyadas por la guitarra, le otorgan un sello particular a este cuarteto gallego, que acaba de publicar su segundo disco Misdirection. (el primero, Zugzwang, salió en 2010). Con un constante apoyo de los cuatro músicos, poco a poco van repartiéndose los espacios apoyados en una potente sección rítmica del contrabajo y la batería. El concierto puso en evidencia una excelente interacción entre todos sus componentes.


El cuarteto presentó un repertorio plagado de contrastes, con momentos muy intensos y otros más reposados. Caso de la pieza “Refugge”, en la que se intercambian las intervenciones del vibráfono y de la guitarra. Tema en el que prima la melodía y que poco a poco se va intensificando. Lo que tuvo su continuidad en la pieza “Sara”, donde el batería abrió el terreno a un solo de guitarra, o la más palpitante “Infrasong” desarrollada con mucho swing a base de improvisaciones del guitarrista. También destacó labor de la rítmica en “N-634”. El batería se lució con un buen solo en “Misdirection”, y el contrabajo proporcionó un sólido apoyo al guitarrista en “Sadly”.

El concierto terminó con “Ghazafellos”, del vibrafonista Israel Arranz en una vigorosa y larga introducción a cargo de este, que dio entrada al resto del cuarteto con unos ritmos de bella factura. Arranz impulsó el tema justo hacia el momento donde Fernando Varela se encargó del broche final con unas afortunadas improvisaciones a la guitarra, y que dejaron buenas sensaciones entre los aficionados. Para quien suscribe, fue el mejor tema de la noche.

Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019