viernes, 16 de octubre de 2020

Terje Rypdal: Conspiracy (ECM, 2020) [Grabación de Jazz]

 

                      

Un título como Conspiracy hace referencia a los tiempos que nos tocan vivir en la actualidad, quizás no sea intencionado o quizás sí. ¿Quién sabe? Lo cierto es que la elección es de lo más apropiado, como acertado es el viaje que nos propone el veterano guitarrista noruego.

Conspiracy nos retrotrae a los viejos proyectos de la década de los 70 del pasado siglo, nos lleva y nos acerca a discos como Like Whenever I Seem To Be Far Away (ECM, 1974), Odyssey (ECM, 1975), After The Rain, (ECM, 1976), Waves (ECM, 1978) o Blue (ECM, 1987).

Conspiracy abre su puerta. Descubre sus secretos…

Corre lenta y saltarina como agua fresca que reverbera poesía cósmica, a veces nostálgica, en otras reflexiva y siempre íntima en “As If The Ghost…Was Me”.

Se adentra en el neblinoso paisaje de inhóspitos fiordos, de aguas tranquilas e inquietantes, de sensaciones lúgubres y tristes soledades hasta perderse en el vacío…“What Was I Thinking”.

De la nada se hace intenso y etéreo y progresa hasta lo más alto entre ácidos teclados y guitarreos profundos, la potencia es marcada por un bajo y unos redobles de impacto. Todo termina abrupto y reverberante cuando escucho “Conspiracy”.

Comienza con la primera luz del día, guitarras y teclados son fantasmas de otro mundo, desde el inicio es el bajo quien narra una historia, percuten platillos y tambores con sutil elegancia hasta perderse en el silencio… “By His Lonesome”.

Se eleva vaporoso, reverbera y alcanza un clímax donde Pål Thowsen es lluvia fina, Endre Hareide Hallre conversa y Stale Storlokken contesta pausado y presente, Terje Rypdal concluye con voz de espíritus alados, pongamos que hablo de “Baby Beautiful”.

“Dawn”, de disonancia espacial para una miniatura que comienza cuando todo termina, de terror e inquietud. ¡Has dicho tanto en tan poco!

© Enrique Farelo, 2020

Terje Rypdal: Conspiracy (ECM Records 2020)

Terje Rypdal, guitarra eléctrica; Pål Thowsen, batería y percusión; Endre Hareide Hallre, bajo eléctrico; Stale Storlokken, teclados.

“As If The Ghost…Was Me”; “What Was I Thinking”; “Conspiracy”; “By His Lonesome”; “Baby Beautiful” y “Dawn”.

Grabado en febrero de 2019 en Rainbow Studio, Oslo y producido por Manfred Eicher.


sábado, 10 de octubre de 2020

Markus Reuter: Truce (MoonJune Records 2020)

 

Tres nacionalidades completan este poderoso trío, el israelí Asaf Sirkis, el italiano Fabio Trentini y el alemán Markus Reuter demostrando que la música no entiende de nacionalidades y sí de afinidades y sentimientos.

Truce es la obra y aunque viene firmada por el guitarrista alemán, en realidad es el proyecto común de los tres componentes tanto en las composiciones, como en las improvisaciones.

Truce es el número 100 de los lanzamientos al mercado del prestigioso sello estadounidense comandado por Leonardo Pavkovic, MoonJune Records, toda una celebración y un acierto más ya que estamos ante un disco soberbio tanto por la música como la presentación en forma de Mini LP, lo que supone todo un lujo.

Siete piezas sin desperdicio y tres músicos que parecen uno por su entendimiento y frescura de ideas, música cerebral no carente de sensibilidad y con un punto de creatividad muy interesante e impactante.

El álbum comienza con la pieza homónima “The Truce”. En ella más que tregua, sin ella. Sin tiempo para la espera, un incesante correr, un trance enérgico y frenético. Un redoble de tambores hipnóticos crecen como una tormenta sonora desde las baquetas de Asaf Sirkis, la guitarra corrosiva e incendiaria de Markus Reuter es completado por el bajo taciturno y obstinado de Fabio Trentini para un final abrupto.

Baja la intensidad en “Swoonage”, con una cadencia que viene marcada por la dupla Asaf Sirkis-Fabio Trentini surgiendo victoriosa la guitarra de Markus Reuter. 

Gruñona y quejumbrosa se muestra la Touch Guitars® AU8 de Markus Reuter enfrentándose al obsesivo ritmo de Asaf Sirkis y Fabio Trentini completado por ambientes corales oscuros en “Bogeyman”.

“Be Still My Brazen Heart”, viene caracterizada por inhóspitos pasajes sonoros, ecos profundos y caos en un amanecer opaco que busca la luz del mediodía sin conseguirlo. 

Comienzo etéreo y desarrollo dinámico en “Power Series”, donde el bajo de Fabio Trentini y los tambores de Asaf Sirkis acompañan al disonante, sintetizado e impactante solo de Markus Reuter.

En “Let Me Touch Your Batman” encontramos al poderoso bajo de Fabio Trentini de reminiscencias al Gong de atmósferas lisérgicas, disonancias espaciales y clarividencia a tres que se debate entre el orden y el caos y finaliza en un frenesí de ácidos matices que se pierden en un silencio de miedo.

El punto final lo pone la extensa e intensa “Gossamer Things”, la cual, supone una tormenta solar sonora, tan vertiginosa como abrasadora, de clímax arrollador donde no hay lugar ni a la tregua ni a la pausa y si, al bajo obsesivo que repite la misma secuencia armónica que se diluye en la calma final.

© Enrique Farelo, 2020

 

Markus Reuter: Truce (MoonJune Records, 2020)

Asaf Sirkis (batería), Markus Reuter (Touch Guitars® AU8, bucle en vivo) y Fabio Trentini (bajo sin trastes y sintetizador de bajo).

“The Truce”, “Swoonage”, “Bogeyman”, “Be Still My Brazen Heart”, “Power Series” “Let Me Touch Your Batman” y “Gossamer Things”

Todas las temas compuestos por Asaf Sirkis, Markus Reuter y Fabio Trentini.

Grabado en directo en el estudio Casa Murada (España) el 16 de Mayo de 2019.


sábado, 26 de septiembre de 2020

Charlie Bird Parker: «Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver». [Artículo]

                  

La frase es atribuida a James Dean pero en realidad fue pronuncia por John Derek en la película Llamad a cualquier puerta, dirigida por Nicholas Ray en 1949 y protagonizada por Humphrey Bogart.

La frase se ajusta como un guante y define a la perfección lo que fue la vida de Charlie Bird Parker, una vida breve e intensa, con problemas con el alcohol, las drogas y varios ingresos psiquiátricos que apenas le dieron para permanecer en el mundo 34 años.

Charlie Parker fue hijo único y perteneció a una familia desestructurada, con un padre como Charles Parker que era bailarín de claqué y que abandonó pronto el seno familiar y a su hijo con apenas 12 años. Este revés bien pudo suponer que el joven Parker se adentrara en el consumo de alcohol y drogas como la marihuana y la heroína; de hecho a la edad de 15 años afirmó:

“Todo vino por entrar en la vida nocturna demasiado pronto… Cuando no has madurado lo suficiente para saber qué está pasando, la cagas”.

En 1936 se casa con Rebecca Ruffin y meses más tarde sufre un grave accidente de coche con diferentes fracturas que le producen fuertes dolores que mitiga con morfina, lo que favorece, aún más, su adicción a la heroína. En 1938 nace su primer hijo, Leon Francis Parker.

Su juventud viene marcada por una vida dura y lamentable. En 1939 apenas resiste en la ciudad de Nueva York, dedicándose a la limpia de locales y el lavado platos en los nightclubs.

Dos nuevas y breves uniones matrimoniales completan su azarosa vida. En 1943 se casa en Washington con Geraldine (Gerri) Scott y en 1948 vuelve a contraer nupcias en Tijuana con Doris Sydnor, matrimonio que la heroína se encargaría de destruir.

“La mayor estabilidad emocional” la obtuvo a partir de 1950 al lado de Chan Richardson con la que no llegó a casarse y con la que tuvo dos hijos. Pree, nacida en 1951 y Baird, nacido en 1953.

           

En ese año, 1953, la noche del 15 de mayo en el Massey Hall (Toronto, Canadá) esperaban las cuatro figuras principales del be-bop: Dizzy Gillespie, Bud Powell, Charles Mingus y Max Roach, y también esperaban que lo hiciera Charlie Bird Parker, pero éste se presentó sin instrumento tras haberlo empeñado a cambio de droga, lo que provocó que tuviera que tocar con un saxofón prestado de plástico en el memorable The Greatest Jazz Concert Ever.

El hecho de la venta del saxo a cambio de la adquisición de la droga y el fallecimiento de su hija Pree, en ese mismo año, a causa de una neumonía mal tratada por la escasez de medios económicos del músico, supusieron un punto de inflexión tan negativo como para llevarle al borde de la muerte con dos tentativas de suicidio en 1954; igualmente, en ese mismo año, le prohíben la entrada en el club neoyorquino que habían bautizado con su nombre, Birdland.

El deterioro de su salud física y mental le llevó al ingresó voluntario en el Bellevue Hospital de Nueva York durante 3 meses.

Así irónica y paradójicamente el día 12 de marzo de 1955 el hombre y el músico que transformó el jazz en Arte dejó el miserable mundo que le tocó vivir. Y lo hizo riendo a carcajadas ante un programa de televisión en el apartamento de Manhattan de su buena amiga, mecenas del jazz y hermana de Lord Rothschild, la Baronesa Pannonica de Koenigswarter.

Los 34 años vividos parecieron entre 50 y 60 como bien constataba el médico que certificó su defunción.

Su vida fue “sexo, drogas y jazz”. Casi con este slogan podríamos decir que también fue un abanderado y un pionero de lo que años más tarde acuñó el mundo del Rock.

Y no solo fue pionero en slogans también se adelantó a su tiempo como muerto prematuro.

Le siguieron una legión de músicos del mundo del rock tales como: Janis Joplin, Jimi Hendrix, Jim Morrison, Brian Jones etc.

Por todo ello, Charlie Bird Parker fue genio y figura: Vino a este mundo llorando como todos y se fue riendo como ninguno.

 Texto y dibujo: © Enrique Farelo, 2020

 


sábado, 12 de septiembre de 2020

Marcin Wasilewski Trio y Joe Lovano: Arctic Riff (ECM Records. 2020)


Arctic Riff es una obra de atmósferas intimistas y ambientes poéticos integrada por once piezas que se manifiesta desde la inicial “Glimmer of Hope” donde la dupla Marcin Wasilewski, Joe Lovano conversa con voces de terciopelo. Es “Vashikar” donde encontramos a la compositora Carla Bley con una primera versión que es secundada por una toma alternativa. Marcin Wasilewski aporta sentimiento y sonido cristalino frente al fraseo entrecortado y seco de Joe  Lovano con sutil aportación de Slawomir Kurkiewicz al bajo y Michal Miskiewicz a la batería; algo que parece invertirse en la toma alternativa con la intervención Joe  Lovano al inicio y Marcin Wasilewski que termina diluyéndose en el silencio.

“On The Other Side” es la única aportación de Joe Lovano como compositor. En ella desarrolla toda una variedad de texturas para los cuatro integrantes enriqueciendo la mezcla con un  be-bop swingueante con el free-jazz.

Al margen de “Glimmer of Hope”, Marcin Wasilewski firma “Fading Sorrow”, “Lamour Fou” y “Old Hat” con la que se cierra el disco. La primera es una hermosa balada de finos matices que sirve de motivo de lucimiento al cuarteto y a Slawomir Kurkiewicz en particular y que tiene su continuidad en la bella y relajante “Old Hat”.

“Lamour Fou” es una pieza de enérgica intensidad interpretada a mayor velocidad tanto por el cuarteto como por los solistas que se van relevando en sus intervenciones. El fraseo de Marcin Wasilewski recuerda a Keith Jarrett cuyo relevo lo toma Joe  Lovano dando paso al redoble de tambores de Michal Miskiewicz que finaliza el grupo al unísono.

Cuatro temas completan Arctic Riff, desde la extensa “Cadenza” y las breves “Arco”, “Stray Cat Walk” y “A Glimpse”. Las improvisaciones ingeniadas corren a cargo de Marcin Wasilewski, Slawomir Kurkiewicz y Michal Miskiewicz con la colaboración instrumental de Joe Lovano.

En “Cadenza” un sutil Michal Miskiewicz en las escobillas y platos se disputa el protagonismo con Slawomir Kurkiewicz y su bajo constante y de fuerte pulsación, mientras que el dialogante saxo de Joe Lovano prolonga el piano solitario de Marcin Wasilewski en una pieza dividida en “dos movimientos”. Es en el segundo de ellos, donde Marcin Wasilewski muestra su lado más romántico y oscuro a la par que enigmático en compañía de un languideciente Joe Lovano.

“Arco” es un misterioso lamento, es un ejercicio fantasmal y contemporáneo que continúa con la balada cool “Stray Cat Walk”, tan breve como impactante.

“A Glimpse” es una miniatura cuya importancia radica en la compleja riqueza de matices instrumental.

 © Enrique Farelo, 2020

Marcin Wasilewski Trio y Joe Lovano: Arctic Riff (ECM Records. 2020)

Marcin Wasilewski, piano; Slawomir Kurkiewicz, bajo; Michal Miskiewicz, batería más Joe Lovano saxofón tenor.

Grabado en agosto de 2019 en France’s Studio La Buissonne y producido por Manfred Eicher.


martes, 4 de agosto de 2020

Elena Andújar trío

Elena Andújar trío (Plaza Brigadas Internacionales, Vicálvaro, Madrid. domingo 26 de julio de 2020 a las 20:00) [Galería fotográfica]

Por Enrique Farelo.

Fecha: domingo 26 de julio de 2020 a las 20:00

Lugar: Plaza Brigadas Internacionales, Vicálvaro (Madrid)

Grupo:

Elena Andújar trío

Elena Andújar: cante y baile

Pedro Medina. Guitarra flamenca

Antonio Andújar: cajón







Fotografías: © Enrique Farelo, 2020


miércoles, 15 de julio de 2020

Soft Machine: Live at the Baked Potato (MoonJune Records, 2020)

Soft Machine: Live At The Baked Potato (MoonJune Records, 2020)
Grabado en directo en The Baked Potato, el 1 de febrero de 2020 durante la gira mundial del 50 aniversario de Soft Machine, doce piezas conforman este álbum en directo de la renacida banda, con una mayoría pertenecientes a su último trabajo Hidden Details (Moonjune Records ‎ 2018), integran una colección de temas en el que incluían además “Out-Bloody-Intro”  y “Out-Bloody-Rageous, Part 1”(ambos originales de Third 1970) “Sideburn”, (British Tour ’75) “Hazard Profile, Part 1” y “The Man Who Waved At Trains” (ambos originalmente en Bundles 1975) “Kings And Queens”, (tema original del álbum Fourth 1971) y “The Tale Of Taliesin” (tema original del álbum Softs 1976).
En cuanto a la formación del grupo, resulta difícil definir donde empieza Soft Machine Legacy  o donde lo hace Soft Machine: John Etheridge, Theo Travis, Roy Babbington y John Marshall son sus miembros integrantes y lo fueron igualmente en Soft Machine Legacy en Live Adventures 2010 y en Burden Of Proof 2013.
De la nada y a modo de obertura aparece el Fender Rhodes electric piano en “Out-Bloody-Intro” de Theo Travis, con un sonido cristalino y minimalista que da paso a “Out-Bloody-Rageous, Part 1” donde nuevamente, pero esta vez al saxo soprano, Theo Travis conduce el cuarteto. El concierto continúa con “Sideburn”, una pieza aparecida en el disco British Tour del 1975 que sirve de lucimiento a John Marshall con un solo de batería que desemboca en la enérgica e inteligente “Hazard Profile, Part 1”por medio de la flamígera guitarra de John Etheridge, (composición de Karl Jenkins para el grupo Nucleus e integrado en el disco We’ll Talk About It Later 1971 bajo el diferente título de “Song For The Bearded Lady”) e incluido por Soft Machine en su trabajo del año 1975, Bundles.
“Kings And Queens” es una declaración de intenciones de marcada belleza Canterbury donde la flauta de Theo Travis nos lleva a rememorar el sonido de Andy Latimer de Camel, y donde “The Tale Of Taliesin” sigue por derroteros similares y cuya voz es protagonizada por la corrosiva y granítica guitarra de John Etheridge.
“Heart Off Guard” es una breve balada donde John Etheridge y Theo Travis dibujan poesía en el aire alcanzando en “Broken Hill” una cálida textura de profundo sentimiento focalizado en la guitarra de John Etheridge.
“Fourteen Hour Dream” es una pieza delicada y elegante protagonizada por la flauta de Theo Travis y cuyo relevo lo toma John Etheridge en otro guiño al rock Canterbury  que tiene su continuidad en  “The Man Who Waved At Trains”.
Los dos últimos cortes “Life On Bridges” y “Hidden Details” son extraídos de álbum Hidden Details (MoonJune Records, 2018); el primero de ellos viene caracterizado por un sonido ácido-progresivo que combina la potencia con el desvanecimiento y el segundo presenta credenciales de fusión, improvisación, rock progresivo e incluso funk bien compactado.
 © Enrique Farelo, 2020
Soft Machine: Live At The Baked Potato (MoonJune Records, 2020)

lunes, 29 de junio de 2020

Rubén Reinaldo & Kely García Guitarra Jazz Dúo - Acuarel (2020 free code jazz records)


Composiciones: “Manchica” (Rubén Reinaldo & Raúl Lorenzo), “Dovela Clave” (Rubén Reinaldo), “Coscovals” (Kely García), “Acuarel” (Rubén Reinaldo), “A.M.”(Kely García), “Naturaleza Par” (Rubén Reinaldo & Kely García), “Jacobo” (Kely García) y “Beiramar Blues” (Rubén Reinaldo)
Grabado en los Estudios Musicales Galicia Música en Vigo entre marzo y agosto de 2019.
Músicos: Rubén Reinaldo (Guitarra Gibson ES-335) y Kely García (Guitarra Gibson ES-165)
Comentario: No siempre tenemos la posibilidad de encontrarnos cara a cara con lo auténtico. En Acuarel lo hacemos con tanta naturalidad como el fluir del agua en las fuentes, como el correr de ese mismo agua en ríos y mares o como dejar que la lluvia nos empape de frescura espiritual.
Sin perder la perspectiva musical tampoco debemos obviar que Acuarel ha sido publicado en un CD digipack deluxe, que incluye una tarjeta exclusiva con el código de descarga de los diferentes tipos de audio, además de las partituras en formato pdf.
Rubén Reinaldo y Kely García afrontan todo un reto a la manera retro, una idea común que enlaza y ensalza todos los temas del álbum como se hiciera en los años setenta del siglo XX y donde ambos son solistas y ambos son grupo. Sus interactuaciones son un flujo constante de elegancia natural, frescura y espontaneidad donde paradójicamente todo esta milimetrado.
Una obra de caprichosa orfebrería, sencilla y compleja, clásica y moderna, escrita y pensada con el cerebro, tocada con el alma y dirigida al corazón. De quietudes, serenidades y reflexiones poéticas e impresionistas.
Ocho piezas lo componen, ocho capítulos de una obra líquida que echa a andar con “Manchica”, donde un juego de notas se da cita con las gotas de lluvia que danzan en tranquila caída y se elevan en colisión con el suelo formando figuras angulosas y efímeras.
Es en “Dovela Clave” donde Rubén Reinaldo y Kely García caminan unidos de las manos dialogando y abrazando el swing hasta apagar sus ecos; armoniosa danza de sonidos profundos y final elocuente en “Coscovals”.
Aceleraciones, deceleraciones y avances observando lo que en un imaginario lienzo está pintado en “Acuarel”; bossa nova insinuante, chisporroteante y cantábile, aroma de armónica frescura que impregna el aire en “A.M.”. ¿Y en “Naturaleza Par”? Maridaje feliz, dinámico camino por recorrer, armonía para dos de principio a fin.
Si, en “Jacobo” encontramos la mirada interior, la poesía oculta, las reverberaciones y el susurro ágil e intenso del agua imaginaria que desemboca en reflexiva nostalgia.
Casi acaba este viaje del agua (habrá mas capítulos, seguro) con “Beiramar Blues”, el titulo delata y el sonido es sutil y cristalino.
© Enrique Farelo, 2020