miércoles, 15 de noviembre de 2017

Mostly Other People Do the Killing (Festival Internacional de Jazz de Madrid, Auditorio Conde Duque, Madrid.2017-11-10) [Concierto]

Fecha: 10 de noviembre de 2017
Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque
Grupo:
Mostly Other People Do the Killing
Steven Bernstein (trompeta y trompeta slide)
Jon Irabagon (saxo tenor)
Dave Taylor (trombón bajo)
John Arman (guitarra)
Ron Stabinsky (piano)
Moppa Elliott (contrabajo)
Kevin Shea (batería)


En el eterno debate sobre la música contemporánea, la que nos toca vivir, siempre sale a relucir si las propuestas deben ser realizadas para ser entendidas por el gran público o si por el contrario, los músicos no tienen que hacer concesiones y simplemente ser coherentes, fieles a sus esencias,  y no buscar el botón que conecte automáticamente con la audiencia. Supongo que en muchas ocasiones, Moppa Elliott, líder de Mostly Other People Do the Killing se lo habrá planteado, sobre todo en la más reciente etapa del grupo.


 Una formación como MOPDTK, que a lo largo de su trayectoria (once discos en el mercado) ha ido cambiando su personal y enfoque estilístico, no ha debido ser precisamente una balsa de aceite y por la mente de Elliott y sus acompañantes se han debido cruzar muchos cables a la hora de ser siempre originales y ofrecer música de tanta calidad. Estamos hablando de músicos curtidos en mil batallas con proyectos propios a sus espaldas, lo que vendría a ser un supergrupo en el que como siempre, se trata de equilibrar los egos y ese papel le toca a Moppa Elliott, un tipo con cara de no haber roto nunca un plato.

Tras un periplo de quince años, con distintos vaivenes y cambios de formación, este septeto pisaba por primera vez suelo madrileño para presentar Loafer’s Hollow, su penúltimo trabajo.

  
Para abrir boca se lanzaron con las dos primeras piezas que inician el disco, “Hi-Nella” y “Honey Hole”, ambos nombres de ciudades de Pennsylvania. Un comienzo ciertamente arrollador, en el que sus incursiones por el jazz más tradicional y reconocible, dieron paso a muchas asonancias, sonidos exploratorios y ritmos chocantes. Lo que parecía un concierto lleno de homenajes al jazz de los treinta y cuarenta se transformaba constantemente. Los momentos más apacibles daban paso a una formación que se prodiga con mucha contundencia, donde el trombón bajo de Dave Taylor se lleva la palma por su corpulencia sonora. La primera impresión es que estamos ante un grupo ciertamente innovador que ha querido hacer un homenaje al jazz de los treinta y cuarenta reactualizándolo al siglo XXI, y así se corroboró con “Seabrook, Power, Plank”, una pieza contenida en su disco Red Hot, donde a modo de marchin´ de Nueva Orleans, con un solo de Jon Irabagon, la banda se decanta por derroteros clásicos, aunque siempre aportando ritmos y giros imprevistos.


 La música de Duke Ellington, músico ilustre de Pennsylvania, planea constantemente en el repertorio y eso lo tiene muy asumido su paisano Moppa Elliott en sus composiciones, como es el caso de “Whitehall”, incluída en el último disco de MOPDTK, Paint, con un trabajo espléndido de Ron Stabinsky al piano, que tiene continuidad en “King of Prussia” (otra incluida en Red Hot). Aquí Stabinsky dio una lección de digitación lenta, precisa, pero que se fue tornando asonante, abstracta y compleja, para dar entrada a la banda en una balada “elligtoniana”, con el saxo y la trompeta internándose en terrenos cálidos. Rotos de nuevo estos matices por las acometidas absolutamente libres de los metales. Aquí llegó un inciso con la aparición del piano, la guitarra de John Arman (sustituto de Brandon Seabrook, especialista en el banjo) y de la batería, que ofrecen un momento inolvidable, hasta que el grupo invade de nuevo todo el protagonismo y sobresale de manera portentosa la trompeta de Steven Bernstein, un músico polifuncional que, como todo el grupo, se vacía en el escenario.


El grupo continuó con la presentación de su disco Loafer’s Hollow, con cuatro piezas más incluidas en el mismo, donde homenajea a escritores ilustres. Empezando por “Mason and Dixon” (para Thomas Pynchon), pieza muy contundente con la banda aplicando constantes giros rítmicos que apabullan. Otra eminentemente potente fue “Bloomsburg” (para James Joyce), con Jon Irabagon, Steven Bernstein, y Dave Taylor en plena efervescencia creativa. Un blues donde estos últimos establecieron unos diálogos rotundos. De nuevo un giro, y recoge el testigo Ron Stabinsky, con un solo improvisado con el inestimable apoyo del saxo tenor Jon Irabagon.

A todo esto, Moppa Elliott a lo suyo dirigiendo a la banda con una autoridad disimulada que sirve para poner a todos los músicos en su sitio. Su comienzo con el apoyo del trombón y la guitarra de John Arman, caracterizan el tema “Kilgore” (para Kurt Vonnegut). Recogen el relevo con sus nuevos aportes el trombón bajo y la trompeta slide, en una pieza que respira un cierto tono de festival y danza, donde tampoco hay que olvidar el dueto del saxo tenor y el trombón. Ron Stabinsky, fiel a su tónica de toda la noche, acometió un solo enérgico que se iba desfigurando poco a poco y descomponiéndose en multitud de referencias estilísticas.


 Entonces llegó una pieza lenta, con reminiscencias de los sesenta, “Gum Stamp” contenida en Red Hot, casi bailable, hasta que un solo de trompeta rompe la tranquilidad y la pieza comienza a intercalar aportaciones claramente libres de todos los músicos en una especie de aquelarre en espera de una aparición.

Un solo a dueto de Jon Irabagon y Steven Bernstein en la trompeta slide, dan comienzo a la última pieza del disco presentado, “Meridian” (para Cormac McCarthy). Testigo que recoge toda la banda para ofrecer un nuevo blues marca de la casa de Moppa Elliott. El final llega con todos los miembros de la banda alargando sus improvisaciones.

El lazo a la actuación vino de la mano de la composición de Duke Ellington, “Blue Goose” incluida en Paint, último disco de la banda publicado en formato de trío. Un tema que suena lento y melódico, con el típico aroma de pequeña banda de jazz de Ellington, donde el batería, Kevin Shea, marca el rítmo e impulsa al grupo hacia niveles superiores. El intercambio de los solistas, tenor, trompeta y trombón, va preparando el terreno para el fin de fiesta que fue arrollador, en plena coherencia con lo que se pudo disfrutar en el concierto.

Al final, volviendo al comienzo de esta reseña, siempre nos quedará la incógnita de si el grupo ha sido absolutamente honesto con el público y le ha ofrecido justamente lo que quería escuchar. Esa es una de las bazas con las que juega esta banda, que sin poner ni un milímetro en duda su calidad y profesionalidad, parece que no han roto un plato nunca, pero quien sabe si alguna que otra vez, jugando con su nombre, estarían dispuestos a matar.

Texto: © Carlos Lara, 2017.
Fotografías: © Enrique Farelo, 2017


martes, 7 de noviembre de 2017

Henri Texier Hope Quartet (Festival Internacional de Jazz de Madrid, Auditorio Conde Duque, Madrid.2017-11-03) [Concierto]

Festival Internacional de Jazz de Madrid

Fecha: 3 de noviembre de 2017
Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque
Grupo:
Henri Texier Hope Quartet
Henri Texier (contrabajo)
Sébastien Texier (saxo alto, clarinete y clarinete alto)
François Courneloup (saxo barítono)
Louis Moutin (batería)


Henri Texier representa una de las más altas cotas de la creatividad en el jazz europeo. Icono del jazz francés, con una merecida fama de experimentador, siempre ha sabido rodearse de músicos capaces de impregnarse de las muchas aventuras musicales en las que se ha embarcado.
  


Texier es un compositor que compacta sinergias, que hace aflorar en sus músicos lo mejor de cada uno. Es un eterno defensor de su trabajo, al cual se sacrifica para que sus acompañantes se vuelquen por entero en el colectivo. Desde la individualidad se fortalece el colectivo, porque así se sienten implicados los músicos que conforman el Hope Quartet, donde no falta su inseparable hijo Sébastien y los fieles acompañantes de un tiempo para acá, François Corneloup y Louis Moutin, músicos llenos de inspiración y capaces de alcanzar altas dosis de calidad, porque ejecutan su trabajo con mucha intensidad y profesionalidad.

Músico muy apreciado en España y en Madrid concretamente, donde ya hemos podido disfrutarle en otros formatos, no menos brillantes, en esta ocasión ha resucitado al Hope Quartet, con una referencia conocida a partir de un trabajo llamado L’Improviste, una actuación en directo en la que el grupo daba muestras de sus más altas dotes interpretativas.

Poco más de media docena de temas fueron suficientes para que Henry Texier y su grupo desgranaran, con una precisión de orfebrería, algunas de las composiciones recientes de su último trabajo llamado Sky Dancers (Label Bleu 2016), a las que se añadió algún tema más veterano. Desde “Mic Mac”, con la que se inició el concierto, pasando por “He was just shining”, “Hopi” y “Dakota Mab”, además de “Sacrifice” y “Sueño Canto”, para completar un concierto que fue redondo en todos los sentidos.
  


Sébastien Texier y François Corneloup son unos finos estilistas que se prodigan con precisos fraseos y solos, cargados de intensidad y emoción. Louis Moutain, uno de los gemelos Moutin (el otro es el gran contrabajista François), muestra una inspiración aplastante dominando tanto las facetas de la percusión como el acompañamiento con o sin baquetas. Tuvo unos cuantos duetos con Henry Texier para admiración del público. Texier impulsa al grupo trabajando las cuerdas con cuidado y mucho sentido. Sus composiciones crean ambientes sugerentes, pueden ser cuadros coloristas o más o menos reflexivos. Siempre proponiendo ritmos y giros nuevos dentro de un amplio abanico siempre dispuesta a surcar terrenos novedosos.
  


En “Sacrifice”, el grupo encadenó varias improvisaciones, en las que batería y saxo alto se mostraron muy eficientes en sus solos largos y muy enérgicos. Las aportaciones de Corneloup con continuadas improvisaciones al máximo tienen su complemento con el clarinete alto de Sébastien. Ambos muestran una compenetración de muchos quilates.

Si por momentos los metales llevan la iniciativa, en otros éstos juegan a crear el ambiente propicio para que el contrabajo y la batería se alíen en algunos divertimentos recíprocos. De los pasajes más tranquilos se puede pasar a una danza apoyada por la percusión y los metales, como en “Dakota Mab”, un tema que se inspira en los pueblos indígenas de América del Norte, los otros son el navajo y el comanche.
  


En “Sueño canto”, el tema que sirvió para poner punto y final a concierto, Henri Texier dio toda una lección de sensibilidad interpretando una melodía que, por momentos parecía inspirarse en una raga de la India, acompañada por la percusión de Moutin. Una pieza de una belleza intensa, en la que el clarinete le otorga un brillo y un realce especial, con el barítono como el acompañante perfecto. Porque la música que emana de este grupo no puede ser calificada más que de perfecta, en la que todas las notas tienen un sentido.

Si hablamos de los universos musicales creados por los grandes jazzistas en la historia de esta música, también cabría referirse al `Universo Texier´, con su peculiar mundo sonoro al que sigue siendo fiel en sus más de 50 años de trayectoria profesional. Un universo en el que la característica más común sigue siendo, y por muchos años, la expresión musical en plena libertad, porque así debe ser considerado Henri Texier: un nombre para figurar en la historia.
Texto: © Carlos Lara, 2017
Fotografía: © Enrique Farelo, 2017








lunes, 23 de octubre de 2017

Marc Copland & John Abercrombie (Festival Internacional de Jazz de Madrid, Auditorio Conde Duque, Madrid. 2016-11-23) [Concierto]

Festival Internacional de Jazz de Madrid 2016
Fecha: 24 de noviembre de 2016
Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque (Madrid)
Grupo:
Marc Copland & John Abercrombie
Marc Copland (Piano)
John Abercrombie (Guitarra eléctrica)

                                                    Marc Copland-John Abercrombie.

Comentario: Marc Copland & John Abercrombie llevan trabajando juntos como dúo desde la grabación Speak to Me (2011 Pirouet Records), y anteriormente a trío con la inclusión del trompetista canadiense Kenny Wheeler en dos trabajos del año 2002, That’s for Sure, y Brand New de 2005. “Speak to Me” bien pudiera haber sido el título del concierto ya que su traducción al castellano es “háblame”, y eso es precisamente lo que ambos hicieron a lo largo de la noche: hablarse el uno al otro tal y como hicieran en el pasado Bill Evans y Jim Hall en Undercurrent en un registro del año 1962 y que tuvo su continuación con Intermodulation en 1966.

                                                                            Marc Copland.

Dos instrumentos y dos instrumentistas; piano y guitarra eléctrica; Marc Copland y John Abercrombie; no hay desavenencias, solo conversaciones apacibles buscando la paz espiritual. Dos voces susurrantes que buscan el silencio valiéndose de la belleza a través de melodías armoniosas y el sentimiento sin reservas.
Propuesta formal y comedida en clave poético-matemática, precisión sin desmayo cocinado a fuego lento como en “Nardis” popularizada por Bill Evans y compuesta por Miles Davis.

                                                                  John Abercrombie.

Mundo de ideas matizadas, pasajes otoñales, reflexiones intimistas, recuerdos y vivencias nostálgicas para un día gris como en: “Another Ralph’s” que John Abercrombie dedica a Ralph Towner.
De música que se desnuda para la mente abierta y compleja, temperada y pautada tan delicada como terciopelo que acaricia oídos avezados y atentos desde el profundo respeto y admiración.
De prosa y poesía; de cool jazz de cámara y sobre todo de feeling aderezado de pinceladas de swing. Intimista e introspectivo propio de pequeñas salas de concierto.

                                             Marc Copland-John Abercrombie.

Y para el final el bis, “Embraceable You” y “Witchcraft” (Speak to Me)
¡De jazz interior diría yo!

Fotografías y Texto: © Enrique Farelo 2016


viernes, 20 de octubre de 2017

Scott DuBois: Autumn Wind (ACT, 2017) [CD]



De la Luz de Invierno al Viento de Otoño apenas han transcurrido dos años y la creatividad permanece inalterable, como si de aquel a éste no hubiera pasado el tiempo, como si éste fuera el mudo testigo de una música cuya esencia no perteneciera a ningún lugar ni tiempo sino al Tiempo mismo.

Autumn Wind es de facto difícil de definir y encasillar. Más allá de jazz-rock progresivo, de la improvisación, el minimalismo o la música contemporánea de cámara es la plena demostración de lo que es componer música sin etiquetas para ser “simplemente” Música.

Autumn Wind es descriptivo y conceptual, homenaje al equinoccial otoño, un canto natural al vuelo de los pájaros, a la luz del sol, a las nubes, a la lluvia y el viento. Al cielo azul y estrellado, a los campos de cultivo, al bosque profundo y a la aurora boreal.

Autumn Wind es el viaje poético cuyas herramientas son un pincel y una paleta multicolor que plasma pasión y reflexión, que busca sin descanso la liberación partiendo del caos (“Early November Bird Formations”) apoyándose en estructuras instrumentales complejas avant-garde o free-jazz no como estilo sino como forma de expresión. Lenguaje distinto y personal de expresiones e impresiones que cala hondo para perdurar por mucho, alquimia que transmuta estilos para crear estilo ofreciendo ambrosía para elegidos.

Scott DuBois toca sin acompañamiento y muestra un sonoro enjambre de guitarras como abejas en panal en “Mid-September Changing Light”; en “Late September Dusk Walk” emprende camino interactivo, introspectivo y crepuscular al lado del bajista Thomas Morgan. “Early October Insect Songs” el diálogo es a tres Scott DuBois, Thomas Morgan y Gebhard Ullmann con introducción del clarinete bajo de éste último.

Calma tensa, paradoja de Scott DuBois en la guitarra eléctrica y réplica de Gebhard Ullmann al saxo tenor en “Mid-October Migration”. De ECM Records.

En “Late October Changing Leaves”, Gebhard Ullmann se muestra delirante y tortuoso al clarinete bajo, mientras Scott DuBois es dinámico y afable; Thomas Morgan y Kresten Osgood tienen la última palabra.

Cuando el viento es brisa la quietud viene de la mano de “Autumn Wind”.

Composiciones como “Mid-November Moonlit Forest” perturban el intelecto enriqueciéndolo a golpe de pasión y fuerza dramática maridando el cerebro y el corazón en un único espíritu.

De ritmo etéreo y armonía como fluido rosa en “Late November Farm Fields” (Pink Floyd); festiva, alegre, dinámica y cierto aire naif, un desfile entre una lluvia de flores es “Early December Blue Sky and Chimney Smoke”.

En “Mid-December Night Sky” son los luceros de colores los que cuelgan y tintinean sobre un fondo negro para el bebedor de estrellas.

De caos y destrucción muere apacible “Autumn Aurora Borealis” para desembocar en un epitafio de nostálgica poesía otoñal. Un broche para la memoria (“Mid-November Moonlit Forest String Quartet Reprise”).

© Enrique Farelo, 2017

Scott DuBois: Autumn Wind (ACT, 2017. CD)

Músicos: Scott DuBois: guitarra eléctrica y director, Thomas Morgan: contrabajo, Gebhard Ullmann: saxofón tenor, clarinete bajo y Kresten Osgood: batería.
Cuarteto de Cuerda:
Eva León y Conway Kuo: violines, William Frampton: viola, Sarah Rommel: violonchelo.
Cuarteto de Madera:
Erin Lesser: flauta, BJ Karpen: oboe, Elisabeth Stimpert: clarinete, Michael Harley: fagot

Composiciones: “Mid-September Changing Light”, “Late September Dusk Walk”, “Early October Insect Songs”, “Mid-October Migration”, “Late October Changing Leaves”, “Early November Bird Formations”, “Autumn Wind”, “Mid-November Moonlit Forest”, “Late November Farm Fields”, “Early December Blue Sky and Chimney Smoke”, “Mid-December Night Sky”, “Autumn Aurora Borealis” y “Mid-November Moonlit Forest String Quartet Reprise”
Música compuesta, producida y dirigida por Scott DuBois.

Grabado por Thomas Vang at The Village en Copenhague, Dinamarca el 4 de febrero de 2017. Cuarteto de cuerda y cuarteto de madera grabado en Oktaven Audio en Mt. Vernon, New York el 30 de abril de 2017 por Ryan Streber.


Publicado por ACT en 2017. ACT Records 2017 (9856-2).

jueves, 5 de octubre de 2017

Scott Dubois Quintet Featuring David Liebman: Monsoon (2004 Soul Note records)


Nunca ha sido fácil hacer música, menos aún si esta es comprometida. Este es el caso de Scott Dubois, que a las primeras de cambio graba para el prestigioso sello Soul Note, haciéndose cargo de la totalidad de las composiciones que conforman Monsoon y, acompañándose de músicos de la envergadura artística de David Liebman.
Es evidente que si se comienza de esta manera se corre el riesgo de empezar con mal pie, pero no es el caso de quien nos ocupa: para tocar al lado de Liebman tienes que saber lo que haces; Scott Dubois define su música como moderno jazz progresivo y, en verdad que lo consigue, con una técnica depurada, limpio fraseo, rápido y fluido tanto con la guitarra eléctrica como la acústica, con solos breves pero intensos dejando espacio para sus acólitos, no queriendo copar por ello todo el protagonismo que en principio se le suponer por ser el líder.
Este músico lleva doce años tocando por diversos clubs y festivales de jazz en el área de Chicago y New York, al lado de artistas como Chris Potter, Bob Mintzer ó Donny Mccaslin entre otros y ha paseado su música por la Knitting Factory, Cornelia Street Café y en noviembre de 2002 en el Carnegie Hall.
“Lost silence” es el tema que destacaría por encima de los demás sin desmerecer ningún otro. Al lamento de profundo sentimiento del saxo soprano de Liebman le sigue un intenso solo de guitarra acústica que recuerda a John McLaughlin.
“Rain on Rain”, comienza con la inclusión de la flauta india a cargo de Liebman con acompañamiento de la guitarra de Scott, confiriéndole un cierto aire étnico y de new age en la introducción del tema, para posteriormente destacar el languideciente y virtuoso solo de Liebman al soprano con el consiguiente relevo de la guitarra eléctrica.
“Acceptance Suite”, es un tema dividido en tres subtemas “Peace of Mind”, “Fallen” y “Recapture”; en los dos primeros es el bajo de Thomas Morgan quien abre a modo de introducción para su posterior desarrollo. En “Fallen”, es Mark Ferber quien nos ofrece un improvisado, inusual y sedante solo de batería con el posterior de Scott a la guitarra eléctrica que desemboca en “Recapture” con la entrada del resto de instrumentos, los saxos de Jason Rigby y Loren Stillman.
En “Float”, Scott vuelve a recordarme a John. McLaughlin en el fraseo y con la rítmica aunque con un sonido más cool.
“End”, (gruñido de saxo tenor de Liebman, sonido-sentimiento cristalino y turbador de la acústica de Scott) no es el último tema ni el final de ningún ciclo, es muy al contrario un principio esperanzador, un presente hecho realidad, un futuro para alcanzar las más altas cotas.
En resumidas cuentas el álbum ofrece a todos los amantes del nuevo jazz creativo el descubrimiento de un guitarrista y un músico que nos puede dar amplias satisfacciones.
© Enrique Farelo 2004
Músicos: Scott Dubois (guitarras acústicas y eléctricas), David Liebman (Saxos tenor y soprano, flauta india en 1, 2, 4, 9), Loren Stillman (Saxos alto y soprano), Jason Rigby (Saxos tenor y soprano en 3, 5, 6, 7, 8,10), Thomas Morgan (Contrabajo), Mark Ferber (Batería)
Composiciones: 1. “Lost Silence”, “Rain on Rain” ,“She Brought Life”, “End. Monsoon”,
“Acceptance Suite”: I. “Peace of Mind”, II. “Fallen”, III. “Recapture”. “Float” y “Spilled Colors”
Todas las composiciones por Scott Dubois.
Grabado el 26 y el 29 de junio de 2002 en Charlestown Road Studios. Editado en Soul Note 121409-2


Scott Dubois - Landscape Scripture (Sunnyside Records 2012 CD)


He tenido la suerte de seguir la trayectoria de Scott DuBois desde sus orígenes y de haber sido su mentor inicial en España. Su obra no es precisamente fácil de asimilar, valga como ejemplo como en alguna de las visitas a Madrid tuvo que conformarse con interpretar standards de jazz que no es su forma más definida de hacer música.
En cuanto a su último trabajo en estudio, Landscape Scripture viene caracterizado por ser insinuante y sinuoso, poético, denso, complejo, intenso, introspectivo, disonante, dramático, descriptivo y de pasajes enigmáticos. Avant-garde oscuro que podría ubicarse en el sello alemán ECM.
Landscape Scripture es como una suave brisa de lluvia fresca para tu cerebro. Es esencia de oro pulido. ¡Es un cuarteto enorme!
Ocho composiciones propias conforman el disco que podrían agruparse de la siguiente manera: “Spring Haystacks”, “Summer Haystacks”, “Autumn Haystacks” y “Winter Haystacks”. En un segundo bloque irían los temas de mayor duración, es decir: “Prairie Suite”, “Lake Shore Suite” y “Passing Spirit” y por último curiosamente “Goodbye”.
El álbum se abre con “Spring Haystacks” un tema apacible de profundos ecos a cargo de la guitarra eléctrica de Scott DuBois; en “Summer Haystacks” predomina el optimismo y la alegría y Gebhard Ullmann recuerda al saxofonista noruego Jan Garbarek. Por contra “Autumn Haystacks” es el misterio y la inquietud, mientras que “Winter Haystacks” es una composición pausada que describe la tenue luz invernal, intimista y poética.
La trilogía del segundo bloque sitúa en primer lugar “Prairie Suite” donde el ritmo puntual de Thomas Morgan (bajo) y Kresten Osgood (batería) acompañan a unos gloriosos y espectaculares punteos de Scott DuBois a lo John McLaughlin para más tarde interactuar con maestría con Gebhard Ullmann. “Prairie Suite” supone un punto de inflexión en Landscape Scripture. “Lake Shore Suite es sin lugar a dudas el otro gran tema del disco. A los quiebros y requiebros del saxo tenor de Gebhard Ullmann le secunda Scott DuBois con un sonido calmado y ambient realmente exquisito. En otros de los pasajes la guitarra eléctrica de Scott DuBois se acerca nuevamente con vértigo a John McLaughlin y al jazz-rock con el apoyo brillante de Thomas Morgan y Kresten Osgood. “Passing Spirit” es el tercer corte más largo de la obra donde la sintonía entre Scott DuBois y Gebhard Ullmann vuelve a recordar a Jan Garbarek, Bill Frisell o John Abercrombie tanto en la forma de tocar como en el sonido. La belleza descriptiva y serena y las reminiscencias a John Abercrombie se dan cita en “Goodbye”.
Este es el orden en que podría escucharse esta obra pero una la única ya que cada cual es libre de hacerlo como crea conveniente o como el propio Scott DuBois propone. En todo caso un gran trabajo, un trabajo redondo y maduro donde el pintor impresionista Claude Monet aporta la caratula demostrando que Scott DuBois no ha dejado detalle alguno al azar.
© Enrique Farelo 2012

Scott Dubois - Landscape Scripture (Sunnyside Records 2012 CD)
Composiciones: “Spring Haystacks”, “Prairie Suite”, “Goodbye”, “Summer Haystacks”, “Lake Shore Suite”, “Autumn Haystacks”, “Passing Spirit”, “Winter Haystacks”.
Todas las composiciones de Scott DuBois
Músicos: Scott DuBois (guitarra eléctrica), Gebhard Ullmann (saxo tenor y bajo clarinete), Thomas Morgan (bajo) y Kresten Osgood (batería)
Grabado en The Village en Copenhague, Dinamarca el 13 de febrero de 2011.
Sunnyside Records 2012.


Scott DuBois: Winter Light (ACT, 2015. CD)

Scott DuBois: Winter Light.

Érase una guitarra a un guitarrista pegado,
érase un guitarrista superlativo,
érase un guitarrista desconocido,
érase uno de los mejores guitarristas de la actualidad.
Érase Scott DuBois, un guitarrista al que no se hace justicia y que debería estar en el pódium de los más grandes del momento, y que lo lleva siendo desde hace mucho.
Desde el año 2008 con Banshees pasando por Black Hawk Dance y Landscape Scripture hasta éste Winter Light, Scott DuBois ha contado con la misma formación: Thomas Morgan en bajo eléctrico, Gebhard Ullmann al saxofón tenor y clarinete bajo, y Kresten Osgood en la batería. En Winter Light, Scott DuBois lo ha bordado y así lo han reconocido los diversos medios más prestigiosos como: AllAboutJazz New York (Terrell Holmes), DownBeat Magazine (Paul de Barros), The New York Times (Nate Chinen) o Jazz Times (Steve Greenlee). Y éste humilde servidor no podía ser menos en elogiar lo que se elogia por sí mismo.
En Winter Light, Scott DuBois se adentra en un viaje que abarca desde la primera luz del día a la noche oscura en el solsticio de invierno. Obra, por tanto conceptual, concebida como un poema descriptivo-sinfónico divido en movimientos cinemáticos, valiéndose para ello del cool, el avant-garde e incluso de breves pasajes new age como si de un himno se tratase.
El juego del silencio y la quietud en el inicio, la lírica delirante, el quejido del clarinete bajo de Gebhard Ullmann en medio de la nada en “First Light Tundra”; la tensión tranquila desde los primeros compases en “Early Morning Forest” con un solo de Scott DuBois impresionante, impactante y “acalambrado”. La lírica poética, el ambient más atmosférico tan descriptivo como expresivo en “Late Morning Snow”; el sentimiento profundo, oscuro y nórdico en “Noon White Mountain”; la calma partiendo desde la tensión en “Afternoon Ice Fog; la presencia del tortuoso saxo tenor de Gebhard Ullmann que se retuerce en mil notas frente a las texturas ambient de Scott DuBois desembocan en un delirante final en “Evening Blizzard”. Los paisajes desolados, inhóspitos y nocturnos en “Night Tundra” ponen el epílogo a uno de los mejores discos del año.
© Enrique Farelo, 2015
Scott DuBois: Winter Light
Músicos: Scott DuBois: Guitarra eléctrica, Thomas Morgan: Bajo eléctrico, Gebhard Ullmann: saxofón tenor, bajo clarinete y Kresten Osgood: Batería.
Composiciones: “First Light Tundra”, “Early Morning Forest”, “Late Morning Snow”, “Noon White Mountain”, “Afternoon Ice Fog”, “Evening Blizzard”, “Night Tundra”
Todas las composiciones de Scott DuBois.
ACT records 2015 (9810-29)
Grabado por Thomas Vang at The Village en Copenhague, Dinamarca el 29 de enero de 2015. Publicado por ACT en 2015